A diez años de su implementación, la política de gratuidad en la educación superior en Chile ha permitido que más de 1,4 millones de personas accedan a estudios sin costo, consolidándose como una de las principales reformas impulsadas durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet. Sin embargo, el balance muestra avances en acceso, pero también tensiones en su sostenibilidad financiera y alcance.

Desde su inicio en 2016, el beneficio ha favorecido principalmente a estudiantes de menores ingresos, alcanzando una tasa de titulación superior al 57% entre quienes ya estaban en condiciones de finalizar sus estudios. No obstante, más de 200 mil personas han perdido la gratuidad por exceder la duración formal de sus carreras, lo que ha generado críticas desde las instituciones de educación superior.

Uno de los principales cuestionamientos apunta a los aranceles regulados, que cubren solo una parte del costo real de formación, obligando a las instituciones a absorber el déficit. Según autoridades, esto ha generado incentivos para ajustar la oferta académica en función de criterios financieros más que educativos, impactando la planificación a largo plazo.

Pese a ello, representantes del sistema destacan que la política ha ampliado significativamente el acceso, especialmente en la educación técnico-profesional, permitiendo que sectores históricamente excluidos ingresen a la educación superior sin endeudamiento.

Desde el Gobierno, la subsecretaria Fernanda Valdés ha llamado a evaluar con cautela los efectos de la gratuidad, señalando que aún es temprano para medir su impacto en equidad. En paralelo, la ministra de Educación, María Paz Arzola, ha planteado que el sistema no ha logrado mejorar significativamente la igualdad en el acceso.

Actualmente, el Ejecutivo descarta ampliar el beneficio a nuevos grupos, argumentando limitaciones fiscales, y evalúa ajustes como frenar la expansión a nuevas instituciones. Estas definiciones han abierto un nuevo debate sobre el futuro de la política y su rol en el sistema educativo chileno. (NP-ChatGPT-LaTercera)