En plena polémica por el cable submarino entre China y Chile, un reciente informe de Google develó la presencia de un grupo de ciberespionaje vinculado al Gobierno chino que estaría operando en decenas de países de diferentes continentes. Entre las naciones afectadas, se encontraría nuestro país.
De acuerdo con la investigación del Grupo de Inteligencia de Amenazas de Google -Google Threat Intelligence Group (GTIG)-, en conjunto con Mandiant y sus socios, se adoptaron “medidas para desmantelar una campaña global de espionaje dirigida a organizaciones gubernamentales y de telecomunicaciones en docenas de países de cuatro continentes“.
El grupo en cuestión se trata de UNC2814, un presunto grupo de ciberespionaje que posee nexos con la República Popular China (RPC), al que GTIG ha rastreado desde 2017, señala el gigante multinacional de tecnología.
“Este actor, prolífico y escurridizo, tiene un largo historial de ataques a gobiernos internacionales y organizaciones globales de telecomunicaciones en África, Asia y América, y había confirmado intrusiones en 42 países cuando se produjo la interrupción”, subraya.
El detalle que delató al espía norcoreano infiltrado en Amazon: 110 milisegundos
El cómplice del hacker asiático (que tenía una ‘granja de portátiles’ en Arizona) derivó a un software de escritorio remoto el control total del ordenador de la compañía, de ahí el retraso que puso en alerta a la empresa.
La última vez que escuchamos nanosegundo y metaverso, la crónica rosa daba palmas. Hoy es la palabra milisegundo, y quienes están más que contentos son los servicios de inteligencia de diferentes países, y Amazon de rebote, que ha sido capaz de detectar a un trabajador que tenía otras intenciones más allá de ganar un sueldo en el gigante de la distribución.
Lo curioso es cómo se detectó que algo estaba pasando. Y es que el teletrabajo para algunos tiene muchas trampas.
Stephen Schmidt, director de seguridad de Amazon, explicó que la pista clave fue una anomalía en la red: el empleado de Amazon realizaba un retraso constante de milisegundos al teclear, que era incompatible con su ubicación real. Milisegundo, menos de un pestañeo. Los sistemas de monitorización de seguridad de Amazon registraron un patrón discordante en la actividad de este administrador de sistemas: cada vez que pulsaba una tecla o movía el ratón, la señal tardaba más de 110 milisegundos en procesarse.
¿Qué significada ese retraso tan tan lento? Pues según los expertos, esa ‘latencia’ delataba que la señal no viajaba desde una casa en Estados Unidos, donde supuestamente el informático estaba trabajando, sino que la señal atravesaba múltiples capas de servidores proxy y routers, que suelen estardiseñados para ocultar el origen. Y buscando buscando, bip a bip, el origen estaba en Corea del Norte, pero con ayuda y colaboración en suelo americano para eliminar esos controles de geolocalización a través de la IP.
REPORTAJE A FONDO

Irán posee una reserva de uranio enriquecido, pero ¿podría utilizarla para fabricar un arma nuclear?
Las reservas de uranio enriquecido de Irán han vuelto a captar la atención después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que Teherán había accedido a entregarlas como parte de un acuerdo para poner fin a la guerra.
Sin embargo, el lunes, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, negó esta afirmación. Le dijo a la agencia de noticias AP que tal idea era “imposible”.
Mientras ambas partes negocian un camino hacia nuevas conversaciones de paz, el futuro de este material seguramente será un tema clave de debate.
Pero, ¿qué es exactamente el uranio enriquecido y por qué es tan importante?
¿Qué es el uranio enriquecido?
El uranio es un elemento natural que se encuentra en la corteza terrestre.
Está compuesto principalmente por dos isótopos: U-238 y U-235.
Más del 99% del uranio natural es U-238, que no mantiene fácilmente una reacción nuclear en cadena. Solo alrededor del 0,7% es U-235, un isótopo que se divide fácilmente, liberando energía en un proceso conocido como fisión nuclear.
Para que el uranio sea útil, la proporción de U-235 debe aumentarse mediante un proceso llamado enriquecimiento.
Primero, el uranio se convierte en gas. Este gas se introduce en centrifugadoras, máquinas que giran a velocidades extremadamente altas.
A medida que giran, el U-238, más pesado, se desplaza ligeramente hacia afuera, mientras que el U-235, más ligero, permanece más cerca del centro.
Esto permite separar gradualmente el U-235 —la forma más escasa y útil del uranio— del U-238, más común.
Este uranio más concentrado se extrae por un extremo de la centrifugadora.
¿Cuál es la diferencia entre el uranio utilizado en reactores nucleares y el utilizado en armas?
Los diferentes niveles de enriquecimiento hacen que el uranio sea apto para diversos usos.
El uranio de bajo enriquecimiento, que suele contener entre un 3% y un 5% de U-235, se utiliza como combustible en centrales nucleares comerciales.
Este nivel es suficiente para mantener una reacción en cadena controlada, pero muy inferior al necesario para un arma.
El uranio altamente enriquecido, con niveles del 20% o más, se puede utilizar en reactores de investigación, y el uranio de grado militar suele enriquecerse hasta aproximadamente el 90%.
A esa concentración se dan las condiciones propicias para que una reacción nuclear se descontrole casi instantáneamente. Cuando se reúne suficiente material de este tipo, los átomos comienzan a dividirse con extrema rapidez liberando enormes cantidades de energía en una fracción de segundo.
Esto es lo que diferencia los usos civiles y militares del uranio: en un reactor, el combustible se enriquece ligeramente y la reacción se ralentiza deliberadamente y se gestiona con cuidado, lo que permite que la energía se libere gradualmente durante meses o años.
En una bomba, el objetivo es el opuesto: provocar una reacción rápida e instantánea.
Según un acuerdo de 2015 con seis potencias mundiales (China, Francia, Alemania, Rusia, Estados Unidos y el Reino Unido), Irán tenía un límite para el enriquecimiento de uranio a un máximo del 3,67%.
El acuerdo también limitaba sus reservas a 300kg, restringía el número de centrifugadoras que podía operar y prohibía el enriquecimiento en su planta subterránea de Fordo.
Sin embargo, en mayo de 2018, durante el primer mandato de Donald Trump, Estados Unidos se retiró de este acuerdo.
¿Por qué importa el nivel de enriquecimiento?
Cuanto mayor sea el nivel de enriquecimiento, más cerca estará el uranio de poder utilizarse en un arma nuclear.
Alcanzar un enriquecimiento del 20% representa un hito significativo, ya que la mayor parte del esfuerzo técnico necesario para producir material apto para armas nucleares ya se habrá completado para entonces.
Transformar uranio natural en material enriquecido al 20% requiere miles de pasos de separación repetidos y una gran cantidad de tiempo y energía.
En comparación, enriquecer uranio del 20% a alrededor del 90% requiere muchos menos pasos adicionales.
Esto significa que el uranio enriquecido a niveles más altos puede refinarse aún más hasta alcanzar el grado militar con relativa rapidez.
¿Cuánto uranio tiene Irán?
El tema central de las negociaciones actuales es qué debería suceder con las reservas existentes de uranio enriquecido de Irán.
Al comienzo de la guerra, Irán poseía aproximadamente 440kg de uranio enriquecido al 60%, según altos funcionarios estadounidenses. Este material puede enriquecerse con relativa rapidez hasta el umbral del 90% necesario para obtener uranio apto para armas nucleares.
Irán también posee aproximadamente 1.000kg de uranio enriquecido al 20% y 8.500kg enriquecidos a alrededor del 3,6%, que se utiliza habitualmente con fines civiles: para la producción de energía o para la investigación médica.
Se cree que la mayor parte del uranio altamente enriquecido que podría transformarse en material para armas nucleares se almacena en Isfahán. Esta instalación es uno de los tres emplazamientos nucleares subterráneos de Irán que fueron blanco de los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel el año pasado.
Sin embargo, se desconoce la cantidad de uranio altamente enriquecido almacenado en otros lugares.
Según fuentes, Teherán ha rechazado la exigencia de una moratoria de 20 años sobre el enriquecimiento nuclear. En su lugar, ha propuesto la pausa de cinco años que había presentado antes del estallido de las hostilidades.
También se ha negado a entregar su reserva de 440kg de uranio altamente enriquecido, manteniendo su concesión anterior de diluir el uranio enriquecido al 60%.
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, declaró a AP en octubre del año pasado que esta cantidad, si se enriqueciera aún más, sería suficiente para fabricar 10 bombas nucleares.
¿Está Irán desarrollando un arma nuclear?
Irán insiste en que sus instalaciones nucleares son completamente pacíficas, y el OIEA afirma no haber encontrado pruebas de un programa activo de armas nucleares.
La producción de uranio apto para armas es solo un paso en la construcción de un arma nuclear. Una bomba funcional también requiere un trabajo adicional complejo, que incluye el diseño y ensamblaje de una ojiva y el desarrollo de un sistema de lanzamiento.
“Irán había desarrollado cierta capacidad en el diseño de ojivas hasta 2003, cuando aparentemente detuvo el programa”, afirma Patricia Lewis, experta independiente en control de armas.
Pero agrega que “tras el colapso del acuerdo nuclear de 2015 y el fracaso continuo de las negociaciones para un nuevo acuerdo, es posible que Irán haya decidido retomar el desarrollo de su capacidad para fabricar ojivas”.
Una evaluación de mayo de 2025 de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU. indicó que Irán podría producir suficiente uranio de grado militar para un solo dispositivo en “probablemente menos de una semana”.
No obstante, también afirmó que Irán “casi con toda seguridad no estaba produciendo armas nucleares”, aunque había tomado medidas que podrían permitirle hacerlo si así lo decidiera.
Israel dijo tener información de inteligencia que sugiere que Irán ha logrado “avances concretos” en el desarrollo de componentes para un arma nuclear. (Por Luis Barrucho, con información adicional de Nadia Suleman/Servicio Mundial de la BBC)
OPINIÓN

Cuba y la intervención militar que sigue

Íñigo Guevara Moyano
La ausencia de una victoria militar rápida y decisiva en las operaciones militares de EU. en contra de Irán, ha provocado una caída drástica en el apoyo doméstico al conflicto, una creciente desaprobación de la política exterior de Trump y una marcada ansiedad económica.
Estos factores intensifican la presión de la administración Trump para entregar acciones que reduzcan la tensión económica del pueblo estadounidense, de cara a las elecciones intermedias en noviembre, y aumentan la posibilidad de una intervención militar en Cuba. Si bien, esta acción no traería un beneficio directo a la economía estadounidense, entregaría una victoria política simbólica, sobre todo para el lobby cubanoamericano en el Congreso, el segundo más fuerte en EU después del lobby proisraelí.
Las fuerzas armadas cubanas han mantenido el escenario de una invasión militar de EU como la pieza central de su doctrina. A pesar de que la amenaza disminuyó con el final de la Guerra Fría, se mantuvo latente como herramienta de control interno.
Durante la Guerra Fría, las fuerzas armadas cubanas estuvieron involucradas en múltiples conflictos y guerras de independencia, principalmente en África. Fidel Castro justificaba sus expediciones bajo el argumento de que Cuba tenía una gran deuda con África, debido a la historia de esclavitud con el continente.
Desde 1963 las fuerzas militares cubanas participaron de manera directa en apoyo a Argelia contra Marruecos, Guinea Bissau en su independencia de Portugal, Siria contra Israel, Angola contra Sudáfrica, Etiopía contra Somalia. En Nicaragua, entrenaron y ayudaron con información y armas a los Sandinistas.
Esta internacionalización servía para darle experiencia en combate a las fuerzas cubanas y apoyaba directamente a la Unión Soviética (URSS). Entre 1960 y 1990, Cuba recibió de la URSS una gran cantidad de equipo militar, incluyendo más de 2,400 tanques, 1,000 piezas de artillería, 400 aviones de combate, 160 helicópteros, 10 embarcaciones y tres submarinos. Junto a estos 9,500 misiles, incluyendo 4,500 antiaéreos, 2,000 de los cuales –los más recientes– fueron entregados en los ochenta. La URSS subsidió el equipamiento para crear una amenaza convencional que forzara a EU a distraer sus fuerzas y atención en el flanco sureste continental, lejos de Europa.
Igualmente, los servicios de inteligencia cubanos eran reconocidos entre los mejores del mundo, especialmente por sus capacidades de inteligencia humana, al grado de haber penetrado el gobierno de EU.
Hacia finales de los 80, las fuerzas armadas cubanas eran las más capaces, mejor equipadas, entrenadas, disciplinadas y con más experiencia en América Latina. Sin embargo, tras el fin de la Guerra Fría hace 35 años y el final del subsidio soviético, las fuerzas armadas cubanas han sido significativamente reducidas, tanto en tamaño como en capacidades.
En la actualidad, se estima que cuentan con 50 mil efectivos apoyados por una reserva teorética de hasta 900 mil, aunque la mayoría carecen de la experiencia de antaño. Su equipo militar ha sido almacenado, modificado o canibalizado para mantener números mínimos en servicio. Se cree, por ejemplo, que quedan menos de 50 tanques y 12 aviones de combate operativos.
Cuba reviste una importancia geoestratégica significativa para México. Sus lazos tanto con la izquierda mexicana, como con el pueblo de México han sido históricos y, bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, la relación se mantiene como una prioridad diplomática y humanitaria a pesar de la fuerte presión ejercida por EU lo que convierte a Cuba en un punto central de tensión en las relaciones entre México y EU. (Por Íñigo Guevara Moyano/El Heraldo de México)
