El ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle, valoró públicamente la decisión de la compañía AES Andes de no perseverar en el megaproyecto de hidrógeno y amoniaco verde INNA. La iniciativa, que proyectaba una inversión de US$ 10.000 millones, contemplaba la producción anual de 100 mil toneladas de hidrógeno verde y 650 mil toneladas de amoníaco verde en la región de Antofagasta. No obstante, el secretario de Estado enfatizó que la cancelación de esta inversión privada beneficia a la ciencia y a la humanidad al resguardar la calidad de los cielos del norte del país.
EL IMPACTO EN LA INFRAESTRUCTURA ASTRONÓMICA GLOBAL
La ubicación proyectada para INNA en la comuna de Taltal generó una fuerte resistencia en la comunidad científica debido a su cercanía crítica con centros de observación de relevancia mundial:
- Observatorio Paranal: Las instalaciones industriales se habrían ubicado a una distancia de entre 5 y 11 kilómetros de sus telescopios.
- Cerro Armazones: El proyecto se situaba a solo 11 kilómetros de donde se construye actualmente el Extremely Large Telescope (ELT).
- CTAO-Sur: La planta se proyectaba a escasos 6 kilómetros del sitio planificado para el Cherenkov Telescope Array Observatory.
COMPROMISO CON EL PATRIMONIO CIENTÍFICO
El ministro Valle subrayó que Chile posee una ventaja científica única como potencia astronómica global, lo que impone la responsabilidad de proteger su patrimonio natural y científico frente a la contaminación lumínica. Según la autoridad, el desarrollo del país debe ser sostenible y basarse en la mejor evidencia científica disponible, armonizando los objetivos energéticos con la protección de la investigación internacional y las futuras generaciones. (NP-Gemini-Emol)
