El Gobierno enfrenta semanas complejas marcadas por cifras económicas negativas y una intensa discusión política por el proyecto de Reconstrucción, iniciativa que ha generado diferencias tanto en la oposición como dentro del oficialismo.

Los últimos indicadores económicos encendieron alertas en el Ejecutivo luego de que el desempleo alcanzara un 9,4% y la actividad económica registrara una nueva caída mensual, completando cinco meses consecutivos de contracción.

Frente a este escenario, el Presidente José Antonio Kast reconoció la existencia de señales de preocupación y planteó la necesidad de actuar con urgencia para revertir el panorama económico.

A las dificultades económicas se sumó un retroceso en las encuestas de opinión, con un aumento en la desaprobación del Gobierno y una caída en distintos atributos asociados al Mandatario, situación que fue analizada al interior de La Moneda.

EJECUTIVO BUSCA REFORZAR MENSAJE ECONÓMICO

Ante el complejo escenario, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, buscó instalar señales positivas al destacar una próxima baja en el precio de los combustibles, proyectar mejores cifras económicas y manifestar confianza en el avance del proyecto de Reconstrucción en el Congreso.

En paralelo, el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, llamó a los partidos oficialistas a reforzar los aspectos positivos de la gestión del Ejecutivo y comunicar los avances del Gobierno.

El Presidente también retomó encuentros con las colectividades que respaldan su administración. En ese contexto, sostuvo reuniones con parlamentarios del Partido Republicano para abordar las prioridades legislativas y fortalecer la coordinación política.

Desde la colectividad valoraron el encuentro y destacaron la importancia de mantener unidad frente a los desafíos económicos, especialmente en materias de crecimiento y empleo.

DIVISIONES EN LA OPOSICIÓN POR REFORMA

En medio de este escenario, el debate por el proyecto de Reconstrucción abrió diferencias dentro de la oposición, particularmente al interior del Partido Socialista.

Las tensiones surgieron por la estrategia frente a la invariabilidad tributaria y la posibilidad de acudir al Tribunal Constitucional, situación que generó distintas posturas entre senadores y diputados de la colectividad.

La presidenta del PS, Paulina Vodanovic, reconoció problemas de coordinación interna, mientras algunos parlamentarios cuestionaron la forma en que se llevaron las conversaciones con el Gobierno.

La senadora Daniella Cicardini criticó públicamente las gestiones realizadas por representantes socialistas y afirmó que no respaldará acuerdos relacionados con la invariabilidad tributaria propuesta en la iniciativa.

GOBIERNO OBSERVA DEBATE Y PIDE AVANZAR EN ACUERDOS

Desde el Ejecutivo han señalado que esperan que la oposición resuelva sus diferencias internas y han insistido en la necesidad de construir acuerdos para avanzar en la tramitación legislativa.

El ministro Jorge Quiroz afirmó que corresponde respetar los procesos internos de cada partido, mientras que Claudio Alvarado llamó a concentrar los esfuerzos en mejorar el proyecto y no solo en las disputas políticas.

Sin embargo, la búsqueda de consensos también generó diferencias dentro del oficialismo, luego de que parlamentarios de la UDI cuestionaran las gestiones de la presidenta del Senado, Paulina Núñez, para alcanzar acuerdos con sectores opositores.

El debate por la megarreforma continuará como uno de los principales desafíos políticos del Gobierno, en medio de un escenario marcado por la economía, las negociaciones legislativas y las tensiones entre partidos. (NP-ChatGPT-Emol)