El Gobierno restituyó el gabinete de la primera dama, actualmente encabezado por Pía Adriasola, luego de que esa estructura fuera eliminada a fines de 2022 durante la administración del expresidente Gabriel Boric.
La decisión quedó establecida mediante la resolución exenta N°391 de la Dirección Administrativa de la Presidencia, fechada el 13 de mayo de 2026 y dada a conocer por Ex-Ante. El documento señala que la reincorporación del gabinete busca responder de manera más eficiente y oportuna a los requerimientos institucionales asociados a las actividades de la primera dama.
El gabinete había sido disuelto después de que Irina Karamanos, entonces pareja del expresidente Boric, abandonara formalmente sus funciones. Como parte de ese proceso, las siete fundaciones que se encontraban bajo la Dirección Sociocultural de la Presidencia fueron transferidas a distintos ministerios y servicios públicos.
La nueva resolución también establece las tareas que deberá desarrollar el equipo encargado de apoyar a Adriasola. Entre ellas se contempla prestar asesoría en sus actividades oficiales, sociales y culturales, particularmente en la elaboración y seguimiento de iniciativas relacionadas con mujeres, infancia, familia y adultos mayores.
El gabinete podrá participar además en la articulación de proyectos sociales y culturales y colaborar con instituciones públicas y privadas vinculadas con las actividades desarrolladas por la primera dama. Estas labores deberán efectuarse en coordinación con los organismos correspondientes de la Administración del Estado y dentro de sus respectivas competencias.
Entre las funciones definidas se encuentra también el apoyo para la preparación de discursos y presentaciones, además de la asistencia en actividades oficiales de carácter protocolar tanto en Chile como en el extranjero.
La resolución que formalizó la restitución del gabinete fue suscrita por el director administrativo de la Presidencia, Julio Feres, y establece así el marco institucional bajo el cual funcionará el equipo de apoyo de Adriasola.
La reincorporación de esta estructura representa un cambio respecto del modelo adoptado durante la administración anterior, cuando se puso término al gabinete y se redistribuyeron entre organismos estatales las entidades que anteriormente dependían de la Dirección Sociocultural de la Presidencia.

DIPUTADAS PDG: “SIGNIFICA AUMENTAR BUROCRACIA“
Las diputadas del Partido de la Gente (PDG) Tamara Ramírez, Flor Contreras y Lilian Betancurt cuestionaron la decisión del gobierno de José Antonio Kast de reinstaurar el gabinete de la Primera Dama, estructura que había sido eliminada durante la administración anterior.
Las parlamentarias calificaron la medida como “innecesaria” y centraron sus críticas en el impacto que tendría la reapertura de la oficina sobre el gasto público, particularmente en un escenario que describieron como de estrechez fiscal.
Asimismo, anunciaron que fiscalizarán los recursos destinados al gabinete y solicitarán antecedentes sobre sus contrataciones y costos de funcionamiento.
La diputada Tamara Ramírez cuestionó la decisión desde el punto de vista presupuestario y sostuvo que los recursos públicos deberían concentrarse en otras prioridades.
“La restitución del gabinete de la Primera Dama es una medida innecesaria que va en el sentido contrario a lo que el país requiere. En un escenario de evidente estrechez fiscal, la prioridad absoluta debe ser el uso eficiente y responsable de los recursos públicos”, afirmó.
A juicio de la parlamentaria, reabrir la oficina “solo significa aumentar la burocracia y los costos del aparato estatal”, desviando esfuerzos y financiamiento de problemas que considera prioritarios para la ciudadanía.
“No es momento de gastar en estructuras tradicionales de acompañamiento, sino de enfocar cada peso en terreno y en dar soluciones reales a las familias chilenas”, agregó Ramírez.
Flor Contreras, en tanto, apuntó a las prioridades que, a su juicio, debería abordar actualmente el Ejecutivo, entre ellas la seguridad y la situación económica de las familias.
“Hoy las urgencias de Chile están en la calle, en la seguridad y en la economía familiar, por lo que restablecer este gabinete resulta innecesario y una desconexión con la realidad”, sostuvo.
La diputada cuestionó además que el Ejecutivo decidiera recuperar una estructura que ya había sido eliminada.
“Reabrir una oficina que ya había sido cerrada no es prioritario ni responde a ninguna emergencia país”, señaló Contreras, quien agregó que los recursos fiscales deberían destinarse directamente a enfrentar los problemas de la ciudadanía.
Por su parte, la diputada Lilian Betancurt sostuvo que la decisión del gobierno no se ajusta a las necesidades actuales del país y pidió reforzar las políticas de austeridad.
“La gente nos exige responsabilidad y sintonía con sus necesidades cotidianas, y esta medida va en otra dirección”, afirmó.
Según Betancurt, la reapertura del gabinete “no aporta un valor real a las prioridades urgentes del país” y supone un costo administrativo adicional que considera prescindible.
“En tiempos difíciles, de estrechez fiscal, el foco del Estado debe estar en optimizar la gestión y en la austeridad fiscal, no en reabrir estructuras institucionales cerradas que hoy no son una prioridad para los chilenos”, agregó.
FISCALIZACIÓN DEL PRESUPUESTO Y GASTOS
Las tres parlamentarias adelantaron que ejercerán labores de fiscalización sobre el funcionamiento de la reinstaurada oficina de la Primera Dama.
El objetivo será conocer en detalle el presupuesto asignado a la estructura, las eventuales contrataciones y los costos operativos que supondrá anualmente para el Estado.
Las diputadas señalaron que exigirán transparencia sobre el destino de esos recursos, abriendo así un nuevo flanco político para el Ejecutivo tras la decisión de recuperar una estructura institucional eliminada durante la administración anterior.
Desde el PPD, Andrea Parra pidió aclarar cuál será el aporte concreto del gabinete a las políticas públicas, considerando que instituciones anteriormente relacionadas con la Primera Dama, como Integra y Prodemu, pasaron a depender de ministerios sectoriales.
Parra también manifestó preocupación por los recursos que serán destinados a la nueva estructura en momentos en que el Ejecutivo ha planteado restricciones presupuestarias.
La diputada Lorena Fries (FA) centró sus reparos en la naturaleza institucional de la figura de la Primera Dama.
Según planteó, la cónyuge del Presidente no cuenta con legitimidad electoral propia y ejerce sus funciones por su vínculo con el mandatario, por lo que consideró necesario discutir el alcance institucional de ese papel.
“Me parece que está en todo su derecho el Presidente de poner a su señora a jugar un cierto rol; pero, insisto, me parece que no debiera ser con fondos públicos porque no se trata de una autoridad orgánica”, afirmó.
Fries también respaldó la decisión adoptada durante la administración de Boric de eliminar la estructura.
Desde la Democracia Cristiana, la diputada Priscilla Castillo adoptó una posición condicionada a los resultados que pueda generar el gabinete.
La parlamentaria sostuvo que, si la nueva estructura busca respaldar iniciativas sociales como las orquestas juveniles e infantiles, estas deberían traducirse en beneficios concretos para niños y jóvenes, especialmente en regiones.
Sin embargo, advirtió que fiscalizarán el funcionamiento de la oficina. “Cuando se crean estructuras dentro de la Presidencia y hay recursos públicos involucrados, corresponde fiscalizar su utilización, su dotación y que no exista duplicidad de funciones con otros organismos del Estado”, señaló.
OFICIALISMO RESPALDA LA DECISIÓN
La restitución recibió el respaldo de parlamentarias oficialistas, quienes defendieron el papel histórico de la figura de la Primera Dama y cuestionaron su eliminación durante la administración anterior.
La diputada Valentina Becerra (Republicanos) calificó la decisión como positiva porque, sostuvo, permitirá “volver a institucionalizar las acciones que realice la Primera Dama”.
A su juicio, se trata de “una institución del Gobierno que históricamente ayudó a miles de chilenos en diversos ámbitos de sus vidas”.
Desde la UDI, la diputada Flor Weisse afirmó que la medida permite recuperar una de las “tradiciones republicanas” que, según planteó, fueron abandonadas por el gobierno anterior.
“La institución de la Primera Dama le hace bien al país y a sus tradiciones”, sostuvo.
La diputada Claudia Mora (RN), en tanto, destacó el papel que históricamente ha desempeñado esta figura y planteó que Adriasola podría desarrollar una agenda que tenga entre sus prioridades la disminución de la natalidad.
“Creemos que María Pía Adriasola posee el carisma y la empatía para relevar de muy buena manera esta figura”, señaló.
Mora recordó iniciativas impulsadas por anteriores primeras damas, como Sonrisa de Mujer, durante el período de Luisa Durán, y Elige Vivir Sano, encabezado por Cecilia Morel, y planteó que Adriasola podría concentrar parte de su gestión en la caída de los nacimientos en Chile.
“Reabrir esta oficina solo significa aumentar la burocracia y los costos del aparato estatal”, afirmó, agregando que los recursos deberían concentrarse en las necesidades más urgentes de las familias.
La restitución del Gabinete de la Primera Dama instala así una nueva controversia entre el oficialismo y sectores opositores: mientras sus defensores reivindican el papel social e institucional que históricamente ha desempeñado la figura, sus críticos concentran sus cuestionamientos en el financiamiento público, la eventual duplicidad de funciones y la ausencia de legitimidad electoral propia del cargo. (NP-ChatGPT-Emol-La Tercera)
