El Gobierno cerró filas en defensa del subsecretario del Interior, Máximo Pavez, luego de las críticas formuladas por el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, en el marco de la controversia por la salida del exsubsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, tras un test de drogas que posteriormente fue descartado por nuevos exámenes.

La polémica se originó luego de que Squella manifestara, en un chat interno de la Fundación Jaime Guzmán, su molestia por la actuación del Ejecutivo y emplazara a Pavez a ofrecer disculpas por el perjuicio ocasionado a Rodríguez. El dirigente atribuyó al subsecretario la responsabilidad del procedimiento aplicado y cuestionó duramente la forma en que se ejecutó la remoción de la exautoridad.

El conflicto se intensificó después de que Rodríguez informara públicamente que dos nuevos análisis de cabello arrojaron resultados negativos para consumo de drogas. El exsubsecretario sostuvo que los exámenes permitían restablecer su honra y defender su nombre, luego de haber dejado el cargo tras un primer test realizado por un laboratorio privado que dio positivo.

Las críticas de Squella encontraron respaldo entre diversos dirigentes del Partido Republicano, quienes han cuestionado que el Gobierno adoptara la decisión de remover a Rodríguez sin esperar una contramuestra que confirmara el resultado inicial. En esa línea, algunos parlamentarios de la colectividad plantearon que el proceso vulneró el principio de presunción de inocencia.

Frente a los cuestionamientos, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, defendió la actuación de Máximo Pavez y afirmó que el procedimiento se ajustó al marco legal vigente, a las instrucciones de la Contraloría y a los protocolos elaborados con el respaldo del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda). Además, sostuvo que las decisiones públicas deben adoptarse sobre la base de criterios institucionales y no de consideraciones personales.

En el Ejecutivo señalaron que, si bien consideran legítimas las diferencias políticas, esperan que estas se expresen manteniendo el respeto hacia las autoridades de gobierno y evitando escalar públicamente las controversias.

Posteriormente, Squella respondió a las declaraciones del ministro a través de sus redes sociales. El timonel republicano aseguró que su cuestionamiento apuntaba exclusivamente a la responsabilidad institucional de Pavez en el proceso y no a una crítica personal. Asimismo, sostuvo que el procedimiento provocó una severa estigmatización de Juan Pablo Rodríguez.

Las declaraciones también generaron reacciones en la Unión Demócrata Independiente. El presidente del partido, Guillermo Ramírez, respaldó la gestión de Máximo Pavez y destacó su desempeño como subsecretario del Interior, señalando que el Gobierno actuó con los antecedentes disponibles en ese momento y que cualquier revisión posterior debe considerar la aparición de nueva información.

En la misma línea, el secretario general de la UDI, Juan Antonio Coloma, llamó a concentrar los esfuerzos en respaldar la labor del Ejecutivo y afirmó que la designación y remoción de subsecretarios corresponde exclusivamente al Presidente de la República. Agregó que responsabilizar a otras autoridades por esa decisión desconoce el funcionamiento de la institucionalidad chilena. (NP-ChatGPT-Emol)