El Gobierno presentó los principales lineamientos de la reformulación del programa Becas Chile, iniciativa que busca modernizar el sistema de formación de capital humano avanzado mediante una mayor focalización en áreas estratégicas para el desarrollo del país, un seguimiento más riguroso de los beneficiarios y mejores condiciones para su inserción laboral tras finalizar sus estudios.
Los anuncios fueron realizados por la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, y la directora de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), Alejandra Pizarro, durante una sesión de la Comisión de Ciencia de la Cámara de Diputados. En la instancia también se dio a conocer el primer diagnóstico integral del programa desde su creación en 2008, análisis que revisó 12.589 becas otorgadas a 11.340 personas hasta agosto de este año.
La propuesta considera concentrar la entrega de becas en disciplinas vinculadas a ciencia, tecnología, innovación, inteligencia artificial, cambio climático, ingeniería, astronomía y otras áreas consideradas prioritarias para el desarrollo productivo, científico y tecnológico del país. Además, el Ejecutivo evaluará fortalecer la oferta de doctorados impartidos por universidades chilenas, aumentando los cupos para programas nacionales y revisando el equilibrio entre la formación en Chile y el extranjero.
Otro de los ejes de la reforma apunta a mejorar el acompañamiento de los becarios durante todo el proceso, desde la adjudicación del beneficio hasta su retorno al país. La iniciativa también contempla una mayor coordinación entre instituciones públicas para supervisar el cumplimiento de las obligaciones de los beneficiarios y facilitar su inserción en el mercado laboral de acuerdo con su nivel de especialización.
Entre las modificaciones en estudio figura además la posibilidad de ampliar el acceso al programa para egresados de centros de formación técnica en áreas de alta demanda, como ciberseguridad, con el propósito de diversificar el perfil de quienes acceden a estas becas.
El diagnóstico presentado por las autoridades estableció que el 86% de los beneficiarios mantiene al día sus compromisos, mientras que un 14% registra incumplimientos. Según el informe, estas obligaciones pendientes representan una deuda cercana a los $92 mil millones, mientras que existe un riesgo potencial de alrededor de $480 mil millones asociado a becarios que aún cursan estudios, se encuentran en período de gracia o cumplen sus obligaciones de retorno.
La ministra Ximena Lincolao aseguró que Becas Chile continuará como una política pública de formación de capital humano avanzado y descartó su eliminación. En ese sentido, sostuvo que la reforma busca fortalecer y modernizar el programa para aumentar el impacto de la inversión pública y responder de mejor manera a las necesidades científicas y tecnológicas del país a partir del Presupuesto 2027. (NP-ChatGPT-Emol)
