El Gobierno del presidente José Antonio Kast inició una reorganización de su estrategia comunicacional luego del reciente cambio de gabinete, modificando el esquema de vocerías y distribución de funciones políticas dentro de La Moneda.

El principal ajuste se produjo con la designación del ministro del Interior, Claudio Alvarado, como titular también de la Secretaría General de Gobierno, tras la salida de Mara Sedini. Con ello, el Ejecutivo optó por un modelo que busca combinar coordinación política y comunicación institucional en una misma figura.

En paralelo, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, asumirá un rol más activo en las vocerías ligadas a la contingencia política diaria, mientras Alvarado mantendrá un perfil más enfocado en la conducción institucional y estratégica del Gobierno.

La nueva estructura también contempla una mayor exposición pública de los ministros sectoriales, quienes deberán comunicar directamente los avances y resultados de sus respectivas carteras. El objetivo del rediseño es agilizar las respuestas ante temas de contingencia, fortalecer el contenido técnico de las vocerías y reducir la sobreexposición del Mandatario.

Dentro del oficialismo reconocen que el esquema inicial no logró consolidarse plenamente. Entre los factores que habrían debilitado la estrategia anterior se menciona la baja participación de Sedini en decisiones políticas clave y su limitada influencia en la construcción del relato gubernamental.

Analistas consultados valoraron el giro impulsado por el Ejecutivo. El investigador del Instituto de Estudios de la Sociedad, Pablo Ortúzar, sostuvo que el problema principal radicaba en la falta de una estrategia política clara, lo que dificultaba sostener comunicacionalmente al Gobierno frente a distintos conflictos.

Ortúzar también planteó que las mujeres en cargos públicos suelen enfrentar un nivel de cuestionamiento más severo, ya que las críticas muchas veces trascienden el plano político y apuntan a aspectos personales.

Por su parte, el director del Centro de Políticas Públicas de la UDD, Gonzalo Müller, afirmó que el Ejecutivo estaría dejando atrás un modelo de vocería altamente centralizado para avanzar hacia uno más distribuido entre distintas autoridades.

La analista y exasesora presidencial Ximena Jara consideró que el nuevo diseño podría resultar más eficiente al unir coordinación y comunicación política, aunque advirtió sobre la alta carga de trabajo que implica compatibilizar ambas tareas.

En tanto, la politóloga Javiera Arce sostuvo que el área comunicacional es estratégica para cualquier administración y que el nuevo esquema deberá evaluarse en la práctica. Asimismo, señaló que resulta llamativa la baja incorporación de figuras con experiencia en los gobiernos de Sebastián Piñera. (NP-ChatGPT-Emol)