El Gobierno del Presidente José Antonio Kast deberá resolver durante los próximos meses quién encabezará el Banco Central a partir de febrero de 2027, cuando Rosanna Costa complete cinco años como presidenta del instituto emisor. La decisión será parte de un proceso más amplio, ya que la administración tendrá que intervenir en varios nombramientos que definirán la futura composición del consejo.
Costa asumió la presidencia del Banco Central el 3 de febrero de 2022, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo. Sin embargo, el término de su período como máxima autoridad del organismo no coincide con el fin de su mandato como consejera, que se extiende hasta el 28 de diciembre de 2029.
Esta diferencia abre distintas alternativas para el Ejecutivo. Una de ellas consiste en mantener a Costa en la presidencia hasta que concluya su período como consejera, prolongando su conducción del organismo durante casi tres años adicionales. Otra posibilidad es nombrar a un nuevo presidente desde febrero próximo.
La definición adquiere mayor relevancia porque el Gobierno también deberá resolver otros dos movimientos en el consejo. El vicepresidente Alberto Naudon termina su período como consejero el 22 de marzo de 2028, mientras que el reemplazo definitivo de Costa deberá ser decidido antes de finalizar 2029.
De esta manera, la administración Kast contará con un margen significativo para incidir en la futura integración del organismo autónomo, actualmente compuesto por Costa, Naudon, Luis Felipe Céspedes, Claudio Soto y Kevin Cowan.
Personas cercanas a Costa sostienen que la economista estaría evaluando si completar su período como consejera una vez que abandone la presidencia. Entre los factores que podrían influir en esa determinación se encuentra el tiempo que lleva en el organismo y su intención de dedicar mayor espacio a su familia.
Sin embargo, el escenario podría ser diferente si el Presidente Kast y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, le ofrecen permanecer como presidenta hasta diciembre de 2029. Economistas y exintegrantes del Banco Central consideran que esa alternativa permitiría al Gobierno postergar una definición mayor y concentrarse inicialmente en el reemplazo de Naudon.
Costa mantiene una relación de larga data con Kast. Durante la campaña presidencial de 2025 incluso fue considerada entre las alternativas para asumir el Ministerio de Hacienda, cargo que finalmente quedó en manos de Quiroz.
La intención de Hacienda sería abordar la definición mediante conversaciones con Costa y resolverla con anticipación. Según los antecedentes recogidos, el asunto podría comenzar a discutirse hacia fines de noviembre y durante diciembre, una vez concluida la tramitación del Presupuesto 2027.
Hasta ahora, la relación entre Hacienda y el Banco Central ha sido descrita como cordial y respetuosa de la autonomía del instituto emisor. Una de las principales diferencias surgió en mayo, cuando el organismo decidió elevar de 0,5% a 1% el Requerimiento de Capital Contracíclico para la banca, medida sobre la cual Quiroz habría expresado reparos en privado.
Más recientemente, el ministro llamó la atención al señalar públicamente que, considerando la recuperación de la economía, no observaba necesidad de reducir la tasa de interés. Sus palabras se produjeron pocos días antes de una nueva Reunión de Política Monetaria, instancia en la cual corresponde exclusivamente al Banco Central decidir sobre esa materia.
Si Costa permanece al frente del organismo hasta 2029, el primer cambio relevante se produciría en marzo de 2028 con la salida de Naudon. Entre los nombres mencionados para ocupar un puesto en el consejo aparecen la economista Cecilia Cifuentes, el actual gerente general del Banco Central, Luis Oscar Herrera, y el economista Gonzalo Sanhueza.
La situación sería distinta si Costa decide abandonar completamente el instituto emisor cuando finalice su presidencia en febrero. En ese escenario, el Gobierno tendría que designar a un nuevo integrante del consejo y, al mismo tiempo, resolver quién encabezará el Banco Central.
Entre las figuras que comienzan a mencionarse para una eventual sucesión aparecen el exvicepresidente del Banco Central Sebastián Claro, el exministro de Hacienda Felipe Larraín y el exministro de Economía Juan Andrés Fontaine.
Claro es considerado una alternativa con posibilidades debido a su experiencia de una década como consejero y su paso por la vicepresidencia del organismo. Su perfil moderado también podría facilitar la aprobación de su eventual nominación en el Senado, instancia que debe pronunciarse sobre la designación de los consejeros.
Larraín y Fontaine, en tanto, también figuran entre las opciones debido a la valoración profesional que Quiroz tendría de ambos economistas y al respaldo que han manifestado hacia las políticas económicas impulsadas por Hacienda.
La decisión deberá considerar especialmente la autonomía del Banco Central. Economistas y antiguos integrantes del organismo advierten que una eventual nominación percibida como excesivamente cercana al Ministerio de Hacienda podría generar inquietud en los mercados, debido a la importancia que tiene la independencia del instituto emisor para la credibilidad económica del país.
También existen escenarios alternativos. Si Costa dejara la presidencia pero permaneciera como consejera, Alberto Naudon podría eventualmente asumir la conducción del Banco Central hasta el término de su mandato en marzo de 2028.
Otra alternativa sería extender la presidencia de Costa hasta 2029 y aprovechar el reemplazo de Naudon en 2028 para incorporar a un economista que posteriormente pudiera asumir la conducción del organismo. Esa fórmula permitiría al Ejecutivo anticipar la sucesión antes del cambio de Gobierno previsto para marzo de 2030.
La decisión sobre Costa será, por lo tanto, la primera pieza de un proceso que se extenderá durante buena parte de la administración Kast y que determinará la futura composición y conducción del Banco Central. (NP-ChatGPT-La Tercera)
