La Oficina del Presidente Electo (OPE) ha comenzado a impartir directrices específicas sobre el código de vestimenta que deberán seguir los funcionarios que asuman cargos de responsabilidad a partir del 11 de marzo. Las pautas instruidas establecen que los hombres deberán utilizar obligatoriamente camisa, chaqueta y corbata, mientras que para las mujeres se solicita el uso de tenidas sobrias de carácter formal, tales como blazers, pantalones de tela, faldas o vestidos.
El objetivo de esta medida es elevar el estándar de presentación institucional, buscando marcar un contraste con la “informalidad” que, a juicio del equipo de José Antonio Kast, caracterizó a la administración de Gabriel Boric. En ministerios del comité político, la instrucción es aún más estricta, exigiendo el uso de traje completo, en línea con la estética tradicional del Partido Republicano.
EL RETORNO DE LA CORBATA COMO SÍMBOLO
La decisión representa un giro simbólico respecto a la costumbre instalada en 2022 por el Presidente Boric, quien eliminó la corbata de su vestuario oficial, tendencia que fue seguida por gran parte de su gabinete inicial. Aunque durante los últimos años de la administración saliente figuras del Socialismo Democrático y del Frente Amplio —como el diputado Gonzalo Winter— intentaron reivindicar el uso de prendas formales como señal de respeto a la “primera magistratura”, el nuevo gobierno busca institucionalizar nuevamente estos parámetros desde el primer día.
Esta política de imagen ya se hizo evidente en las ceremonias de presentación de ministros, subsecretarios y delegados presidenciales, donde la totalidad de los varones presentes vistió corbata. Según fuentes de la OPE, estas instrucciones buscan proyectar una señal de orden y profesionalismo en todas las reparticiones del Estado, retomando un estilo que había caído en desuso en el Palacio de La Moneda durante el último cuatrienio. (NP-Gemini-Ex Ante)
