El Gobierno intensificó en los últimos días una serie de gestiones para apoyar al sector del transporte de carga y pasajeros, tras el reciente aumento en el precio de los combustibles anunciado por ENAP, que contempla un alza de $36 por litro de diésel a partir de esta semana.
El subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler, señaló que el Ejecutivo ha buscado contener los efectos del incremento, destacando que el ajuste final fue menor al proyectado inicialmente. En esa línea, sostuvo que se han adoptado medidas concretas tras escuchar las demandas de los gremios transportistas.
Como parte de la agenda, autoridades de distintas carteras sostuvieron reuniones con representantes del sector, quienes plantearon la necesidad de que las empresas generadoras de carga asuman parte de los mayores costos mediante la actualización de tarifas. Ante ello, el Gobierno promovió instancias de diálogo con compañías del retail y del sector forestal, donde —según indicaron— ya se han alcanzado acuerdos para incorporar el alza del diésel en los precios de los fletes.
En materia de financiamiento, una de las principales medidas fue el anuncio de un nuevo crédito por parte de BancoEstado. Su presidente, Mario Farren, informó que el instrumento ofrecerá una tasa de 0,85% mensual, plazos de hasta 24 meses, seis meses de gracia y garantía estatal a través de Fogape, con montos desde $3 millones, orientado especialmente a empresas de transporte.
Adicionalmente, el Ejecutivo coordinó con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) la publicación anticipada del Índice de Costos del Transporte, con el fin de reflejar más rápidamente las variaciones en los precios de los combustibles.
Desde el Gobierno recalcaron que continuarán las reuniones con actores del sector para asegurar que el impacto del alza del diésel sea distribuido a lo largo de la cadena logística, apostando por una coordinación público-privada que permita enfrentar el escenario sin afectar la continuidad del servicio. (NP-ChatGPT-Emol)
