La administración del Presidente José Antonio Kast se prepara para encarar este domingo 29 de marzo su primera conmemoración del Día del Joven Combatiente, en un escenario marcado por la incertidumbre y la tensión social. La coincidencia de esta fecha emblemática con el reciente anuncio de un alza histórica en el precio de los combustibles ha encendido las alarmas en el espectro político, ante el temor de que el descontento económico sea instrumentalizado para aumentar la intensidad de los disturbios habituales en esta jornada.

Desde el oficialismo, parlamentarios como Camila Mora (RN) y Valentina Becerra (Republicanos) han solicitado al Ejecutivo una planificación rigurosa y un respaldo explícito a la labor de Carabineros para resguardar el orden público, especialmente en zonas críticas como Estación Central, Pedro Aguirre Cerda y Peñalolén. Por su parte, el diputado Francisco Orrego (RN) enfatizó la necesidad de terminar con la impunidad y proteger a los vecinos que sufren las consecuencias de los destrozos, mientras que sectores oficialistas advierten sobre un posible aprovechamiento político por parte de grupos de izquierda radical.

En la contraparte, la oposición ha centrado sus críticas en la gestión de la seguridad y el derecho a la manifestación. El diputado Luis Cuello (PC) subrayó que el Estado debe garantizar el derecho a reunión y la libertad de expresión sin que los llamados al orden se transformen en amenazas. En tanto, Jorge Brito (FA) manifestó su preocupación por el anuncio de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, respecto a un recorte del 3% en las asignaciones policiales, afectando programas como “Calles Sin Violencia”. Según el parlamentario, esta disminución presupuestaria, sumada al alza de bencinas, podría gatillar una crisis de inseguridad tanto en la jornada conmemorativa como en el combate general contra el crimen organizado. (NP-Gemini-Emol)