El Gobierno de Chile, a través de una misiva oficial de la Cancillería, manifestó este sábado su rotunda condena ante el estallido del conflicto armado derivado de los ataques ejecutados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. La administración chilena expresó una profunda preocupación por la grave escalada de violencia en la región, rechazando tanto la ofensiva inicial como la respuesta militar de la República Islámica y el hostigamiento a los países del Golfo. El comunicado advierte que estas acciones, desarrolladas en un contexto de extrema tensión, representan una amenaza directa para la estabilidad internacional y la seguridad global.

En su declaración, Chile hizo un llamado urgente al cese de las hostilidades y a garantizar la protección efectiva de la población civil, reafirmando además su compromiso histórico con la no proliferación nuclear. El Ejecutivo apeló al cumplimiento estricto de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional humanitario, enfatizando el respeto a la soberanía de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. La diplomacia chilena insistió en que la resolución de controversias internacionales debe canalizarse obligatoriamente a través de medios pacíficos para evitar una catástrofe de mayores proporciones.

Paralelamente, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que mantiene contacto permanente con sus embajadas y consulados en la zona de conflicto para resguardar la integridad de los funcionarios y sus familias. Se activaron canales de emergencia vía WhatsApp y correo electrónico para asistir a los connacionales que se encuentren en la región o a sus familiares directos en Chile que requieran apoyo consular. Esta respuesta institucional ocurre mientras se suceden oleadas de misiles en el Golfo Pérsico, manteniendo al servicio exterior en alerta máxima ante la evolución de los bombardeos. (NP-Gemini-Emol)