El Gobierno del presidente José Antonio Kast aseguró que mantendrá la cooperación bilateral con Brasil independientemente de quién resulte elegido en los comicios generales de este domingo 4 de octubre, en los que competirán, entre otros candidatos, el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro. La elección se desarrolla en un contexto de diferencias políticas regionales y de iniciativas internacionales relacionadas con seguridad y combate al crimen organizado.
Más de 158 millones de brasileños están habilitados para participar en la jornada electoral, que contempla la elección del presidente y vicepresidente de la República, gobernadores de los 26 estados y del Distrito Federal, dos senadores por estado, 513 diputados federales y representantes de los poderes legislativos estatales y distrital.
En la competencia presidencial participan doce fórmulas, entre ellas las encabezadas por Lula, del Partido de los Trabajadores (PT); Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL); Ronaldo Caiado, del PSD; Augusto Cury, de Avante, y Romeu Zema, de Novo.
Lula busca acceder a un cuarto mandato presidencial no consecutivo, mientras Flávio Bolsonaro aspira a sucederlo y dar continuidad al sector político representado por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado por su participación en un intento de golpe de Estado.
Las mediciones electorales previas a la votación han situado a Lula y Flávio Bolsonaro entre las principales candidaturas. La definición de la Presidencia podría requerir una segunda vuelta, programada para el 25 de octubre, si ninguna candidatura alcanza la mayoría exigida en la primera votación.
Desde La Moneda han señalado que Chile mantiene vínculos diplomáticos y comerciales consolidados con Brasil, uno de sus principales socios económicos en América Latina, y que esa relación debe continuar con independencia de las diferencias políticas entre ambos gobiernos.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, expresó este viernes la posición oficial del Ejecutivo frente al proceso electoral brasileño.
“Para el Gobierno cualquier compromiso electoral de una nación debe ser respetado. Obviamente, nosotros le deseamos al hermano pueblo brasileño una jornada de elecciones que sea ejemplar, donde el pueblo brasileño tiene que emitir su veredicto y donde el Gobierno va a trabajar, sea cual sea el presidente electo”, afirmó.
El presidente Kast ha mantenido contactos con Lula durante este año. Ambos sostuvieron reuniones bilaterales en enero, durante actividades de la CAF en Panamá, y en junio, en Paraguay, con ocasión de encuentros vinculados al Mercosur.
También intercambiaron un saludo durante la reciente Asamblea General de Naciones Unidas, episodio que integrantes del Ejecutivo chileno han mencionado como una señal de continuidad del diálogo diplomático.
No obstante, la relación entre ambas administraciones ha registrado diferencias protocolares. En marzo, la invitación cursada a Flávio Bolsonaro para asistir al cambio de mando presidencial en Chile generó comentarios en Brasil, donde medios de comunicación atribuyeron a Lula reparos por la presencia de su adversario político. Finalmente, el mandatario brasileño no asistió a la ceremonia.
El resultado de los comicios también es seguido por sus eventuales implicancias para las iniciativas regionales de seguridad. Chile ha promovido el denominado Compromiso de Santiago, mientras Estados Unidos impulsa el Escudo de las Américas, mecanismos relacionados con la cooperación frente al crimen organizado transnacional.
En conversación con Emol, especialistas en relaciones internacionales analizaron cómo podrían desarrollarse los vínculos de Chile y Brasil con Washington después de la elección.
El analista Jorge Sanz señaló que el peso económico y político de Brasil constituye un factor relevante en las prioridades estadounidenses, independientemente de quién ocupe su Presidencia.
Sanz también sostuvo que las diferencias entre los países respecto de las atribuciones de sus fuerzas armadas y los mecanismos internos de seguridad condicionan su participación en iniciativas conjuntas contra el crimen organizado.
Por su parte, el analista Cristián Medina destacó que Brasil y Argentina tienen una importancia particular para Estados Unidos debido a sus dimensiones económicas, demográficas y comerciales, además de su influencia regional.
Medina advirtió, sin embargo, que las relaciones entre Washington y sus aliados políticos no dependen exclusivamente de afinidades ideológicas y pueden presentar diferencias en asuntos específicos.
El académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda, planteó que la administración estadounidense otorga especial importancia al grado de coincidencia de otros gobiernos con sus políticas internacionales.
A su juicio, ese factor puede tener mayor incidencia en las relaciones bilaterales que la cercanía ideológica entre los respectivos mandatarios.
Las autoridades chilenas han evitado manifestar una preferencia oficial por alguno de los candidatos brasileños y han reiterado que el Ejecutivo respetará el resultado de las urnas y mantendrá sus canales de cooperación con el próximo gobierno. (NP-ChatGPT-Emol)
