El Gobierno busca concentrar en la Comisión de Constitución del Senado una parte relevante de la tramitación de su agenda de seguridad, en un escenario en que otras instancias de la Cámara Alta vinculadas a estas materias se encuentran bajo conducción opositora.

La estrategia fue abordada el jueves durante una reunión en La Moneda entre la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), y la subsecretaria general de la Presidencia, Constanza Castillo (RN), en el marco de las coordinaciones habituales previas a una nueva semana legislativa.

El encuentro se produjo un día después de que el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado (UDI), se reuniera en Palacio con el senador Pedro Araya (PPD), presidente de la Comisión de Constitución.

Aunque el Ejecutivo decidió postergar por ahora la reforma constitucional promovida por el ministro de Seguridad, Martín Arrau, el diseño apunta a convertir a la Comisión de Constitución en una instancia central para tramitar los proyectos relacionados con seguridad. Núñez cuenta, de acuerdo con el reglamento del Senado, con atribuciones para definir inicialmente el itinerario de las iniciativas.

La decisión responde, entre otras razones, a criterios jurídicos y legislativos. Concentrar la discusión en una misma comisión permitiría mantener mayor coherencia en la redacción de los proyectos y reducir el riesgo de que surjan disposiciones contradictorias durante su tramitación.

Además, varios integrantes de la Comisión de Constitución son abogados o cuentan con experiencia en la elaboración de iniciativas legales. La intención inicial del Ejecutivo era precisamente que esa comisión tramitara de manera exclusiva la reforma constitucional de seguridad.

Sin embargo, tras una descoordinación entre el Gobierno, la mesa del Senado y las bancadas oficialistas, la Sala acordó enviar el proyecto también a las comisiones de Seguridad y Defensa.

La estrategia de La Moneda tiene además un componente político. Varias de las comisiones que podrían revisar proyectos de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) se encuentran actualmente encabezadas por parlamentarios de oposición.

La Comisión de Seguridad es presidida por el independiente Karim Bianchi y desde marzo quedará bajo la conducción del senador Juan Luis Castro (PS). La oposición mantendría allí tres votos frente a dos del oficialismo hasta 2028.

La Comisión de Defensa, por su parte, está encabezada por Francisco Huenchumilla (DC), mientras la Comisión de Gobierno, que aborda entre otras materias los asuntos migratorios, es presidida por Danisa Astudillo (PS). Esta última ha mostrado reparos para poner en discusión algunas iniciativas, entre ellas el proyecto que busca tipificar el ingreso clandestino al país.

En ese escenario, La Moneda considera que la Comisión de Constitución, pese a estar encabezada por un senador opositor, ofrece mejores condiciones para avanzar en acuerdos.

Pedro Araya mantiene diferencias con el ministro Arrau, pero conserva canales de comunicación con otros integrantes del gabinete. El senador PPD tuvo un papel relevante en las conversaciones con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, durante la tramitación de la denominada megarreforma, y mantiene contactos con los ministros Fernando Rabat, José García Ruminot y Claudio Alvarado.

Otro factor es la presencia en la comisión de la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, quien mantiene conversaciones con Renovación Nacional para explorar una propuesta compartida en materia de seguridad.

El escenario de la comisión, además, cambiaría a partir de marzo. A diferencia de lo que ocurrirá en Seguridad, el oficialismo pasaría a contar con mayoría en Constitución y su presidencia quedaría en manos de Andrés Longton (RN), circunstancia que podría facilitar al Ejecutivo la tramitación de sus iniciativas. (NP-ChatGPT-La Tercera)