La ministra de Energía, Ximena Rincón, adelantó que los precios de los combustibles podrían registrar una disminución cercana a los $100 durante esta semana, debido al alivio generado por la reducción de las tensiones en Medio Oriente.

El anuncio se suma a lo planteado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien afirmó que una caída en el valor de las bencinas y el diésel tendrá un impacto directo en el ingreso disponible de las personas y podría contribuir a mejorar las expectativas económicas.

Quiroz sostuvo que la normalización del escenario internacional, junto con el avance de las medidas económicas impulsadas por el Gobierno, permitiría reforzar una percepción más favorable sobre la evolución del país durante los próximos meses.

Rincón destacó que, de mantenerse las actuales condiciones del mercado, la disminución del precio de los combustibles representaría una noticia positiva para los consumidores. Además, defendió las decisiones adoptadas previamente por el Ejecutivo en esta materia.

La secretaria de Estado señaló que la estrategia aplicada permitió generar un ahorro fiscal superior a los US$2.000 millones, recursos que, según explicó, habrían sido utilizados principalmente para mantener subsidios de carácter general en los precios.

La ministra también abordó las diferencias surgidas dentro del oficialismo y llamó a concentrarse en los principales desafíos del país. Sostuvo que las disputas internas no contribuyen al sentido de responsabilidad que el Presidente José Antonio Kast ha solicitado a los equipos de gobierno y partidos que lo respaldan.

Respecto a las críticas del dirigente libertario Johannes Kaiser sobre la política de acuerdos, Rincón defendió la importancia del diálogo como herramienta de gobernabilidad. Afirmó que la capacidad de conversar con sectores distintos no representa una señal de debilidad, sino una forma de buscar soluciones para el país.

La autoridad planteó que los acuerdos políticos deben estar orientados al interés nacional y no responder únicamente a negociaciones sin objetivos claros, destacando la necesidad de construir consensos frente a los desafíos económicos y sociales.