La Fiscalía de Los Ríos y Carabineros concretaron la detención de tres hijos y un yerno de Julia Chuñil Catricura, dirigenta mapuche desaparecida desde noviembre de 2024 en el sector de Huichaco. Tras 14 meses de incertidumbre y una investigación que alcanzó relevancia internacional, el Ministerio Público dio un vuelco a la tesis del caso, imputando a los familiares directos por los delitos de parricidio y homicidio calificado con alevosía.

Los detenidos, identificados como Pablo San Martín Chuñil, Javier Troncoso Chuñil, Jeannette Troncoso Chuñil y el yerno Bermar Bastías Bastidas, enfrentan además cargos por robo con violencia cometido contra un adulto mayor de 90 años. La hipótesis de la fiscalía apunta a que una disputa familiar escaló hacia una agresión fatal, fundamentando esta acusación en peritajes de posicionamiento geográfico y testimonios recolectados de forma sigilosa durante el último semestre.

CONTRADICCIONES Y ARISTA ECONÓMICA

La investigación dirigida por la fiscal regional Tatiana Esquivel ha puesto el foco en un contrato de compraventa de tierras realizado días antes de la desaparición, donde la víctima traspasaba hectáreas a uno de sus hijos bajo una cláusula de usufructo. Este antecedente económico debilita la línea que los propios imputados sostuvieron durante meses, en la que acusaban a empresarios forestales y denunciaban irregularidades en el proceso judicial para desviar la atención de su entorno cercano.

Pese a que el caso motivó medidas cautelares de la CIDH y masivas marchas nacionales en defensa de la dirigenta, los nuevos medios de prueba presentados por Carabineros sugieren que la autoría de los hechos radica en el círculo íntimo. Los cuatro imputados pasarán a control de detención en el Juzgado de Garantía de Los Lagos, en una audiencia donde se revelarán los detalles técnicos que permitieron desarticular la versión que los hijos mantuvieron durante más de un año. (NP-Gemini)