El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anunció este domingo que las principales corporaciones petroleras del mundo, incluyendo Chevron, Shell, Repsol y ENI, están preparadas para elevar de inmediato sus inversiones y niveles de producción en Venezuela. Este anuncio surge tras una reunión estratégica en la Casa Blanca liderada por el presidente Donald Trump, quien aseguró que el capital privado aportará al menos 100.000 millones de dólares para la revitalización de la infraestructura energética del país sudamericano, duramente golpeada tras décadas de falta de mantenimiento y expropiaciones.
PUNTOS CLAVE DEL PLAN ENERGÉTICO
Inversión sin fondos estatales: Trump enfatizó que el financiamiento provendrá exclusivamente del sector privado. «No necesitan dinero del gobierno, pero sí necesitan su protección», declaró, prometiendo seguridad jurídica y operativa a las empresas.
Acompañamiento técnico: Se espera que esta semana arribe a Venezuela un equipo de especialistas y «buscadores de petróleo» estadounidenses para evaluar el estado de los pozos y las refinerías.
Blindaje de ingresos: Para incentivar la inversión, Trump decretó una «emergencia nacional» que protege los fondos de las ventas petroleras venezolanas en cuentas del Tesoro de EE. UU., evitando que acreedores internacionales puedan embargarlos por deudas históricas que ascienden a unos 30.000 millones de dólares.
CONTRASTES EN EL SECTOR PRIVADO
A pesar del optimismo del secretario Wright, quien estima que una docena de compañías están listas para ingresar al mercado, no existe un consenso absoluto. El director de ExxonMobil, Darren Woods, mantuvo una postura cautelosa, calificando a Venezuela como «ininvertible» en las condiciones actuales debido a la obsolescencia de las plantas y la inestabilidad política. Wright desestimó estas declaraciones como «atípicas», señalando que la mayoría de los actores ven una oportunidad histórica tras la captura de Nicolás Maduro hace una semana.
DESAFÍOS POLÍTICOS Y OPERATIVOS
La implementación de este ambicioso plan enfrenta obstáculos significativos:
Gobernanza: El país es liderado actualmente por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien ha exigido la liberación de Maduro mientras intenta estabilizar el orden interno.
Infraestructura: Analistas de S&P advierten que, aunque Venezuela posee el 17% de las reservas mundiales, su producción apenas representa el 1% global, lo que requerirá años de trabajo técnico para revertir.
Deuda Externa: El blindaje de Trump busca contener los procesos judiciales de los más de 60 arbitrajes internacionales que pesan sobre la industria petrolera venezolana desde la era de Hugo Chávez. (NP-Gemini-Cooperativa)



