Un informe elaborado por el Departamento de Derechos Humanos de Gendarmería recomendó trasladar de manera inmediata a Mauricio Hernández Norambuena desde el Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (Repas) al Complejo Penitenciario de Rancagua, al estimar que las actuales condiciones de reclusión podrían resultar incompatibles con su estado de salud y su condición de adulto mayor.
Hernández Norambuena, conocido como “comandante Ramiro”, fue trasladado a comienzos de junio al penal de alta seguridad por razones operativas y de seguridad institucional. Gendarmería explicó entonces que la medida respondía a criterios relacionados con la administración penitenciaria, las condiciones de habitabilidad y la protección de los derechos de las personas privadas de libertad.
Posteriormente, la defensa del interno solicitó revisar las condiciones de su reclusión, lo que motivó una visita de profesionales del Departamento de Derechos Humanos de Gendarmería al recinto penitenciario. Tras entrevistarse con Hernández Norambuena y con el alcaide del establecimiento, el equipo concluyó que mantenerlo en el Repas podría constituir un trato incompatible con los estándares internacionales aplicables a personas mayores privadas de libertad.
El informe será analizado en una audiencia fijada para el 24 de junio, instancia en la que el tribunal revisará los antecedentes remitidos tanto por el Repas como por el Complejo Penitenciario de Rancagua antes de resolver el lugar donde continuará cumpliendo su condena.
Mientras se adopta una decisión definitiva, el tribunal ordenó a Gendarmería implementar las medidas necesarias para garantizar condiciones adecuadas de permanencia, considerando la edad y el estado de salud del interno.
Durante la inspección, el alcaide del Repas informó que Hernández Norambuena dispone de las mismas horas de patio y régimen de visitas que el resto de los internos del módulo de alta seguridad, además de acceso a prestaciones médicas y profesionales básicas, como atención psicológica, psiquiátrica, odontológica y de trabajo social.
En su declaración a los funcionarios, el exfrentista manifestó que las condiciones del recinto le han provocado un fuerte impacto físico y emocional. Relató que las bajas temperaturas, los controles de seguridad diarios y el uso permanente de esposas le han generado recuerdos traumáticos de su permanencia en cárceles de Brasil, además de señalar que las condiciones materiales son inferiores a las que tenía en Rancagua.
El informe también destaca que en el recinto penitenciario de Rancagua el interno contaba con controles médicos más frecuentes, acceso a implementos para realizar actividad física y mejores condiciones para la lectura y otras actividades, elementos que, según los profesionales, favorecen un envejecimiento activo y una adecuada atención de sus necesidades de salud.
Con base en esos antecedentes y en los estándares establecidos por la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Departamento de Derechos Humanos de Gendarmería recomendó restituir a Hernández Norambuena al penal de Rancagua y mantener allí las prestaciones médicas y los programas de reinserción social que recibía antes de su traslado. (NP-ChatGPT-La Tercera)
