La dirección nacional de Gendarmería, encabezada por Rubén Pérez Riquelme, tomó medidas drásticas tras una seguidilla de hechos de violencia extrema en recintos penales, destacando el macabro homicidio y posterior acto de canibalismo ocurrido en la cárcel de Huachalalume, La Serena. Tras una reunión de emergencia con el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, se confirmó el llamado a retiro del jefe titular del recinto serenense, argumentando una falta de control en labores críticas del régimen interno que habrían facilitado tanto el ataque a un funcionario en enero como el trágico deceso del interno el pasado domingo.
ESTADÍSTICAS DE MORTALIDAD POR AGRESIONES ENTRE PARES
El director Pérez compartió un balance sobre la efectividad de los planes de seguridad implementados, mostrando una reducción significativa el año pasado, aunque los hechos recientes de 2026 han vuelto a encender las alarmas:
| AÑO | FALLECIDOS POR AGRESIÓN DE PARES | OBSERVACIONES |
| 2024 | 48 | Cifra base antes del plan de priorización. |
| 2025 | 17 | Reducción de casi el 50% tras intervención en unidades críticas. |
| 2026 (a la fecha) | 7 | Cifra acumulada al 10 de febrero. |
EJES DEL PLAN DE CONTINGENCIA PENITENCIARIA
Frente al actual escenario de alta exigencia, la administración anunció el reforzamiento de cuatro pilares estratégicos para recuperar el control de los establecimientos:
- DESARME SISTEMÁTICO: Operativos masivos de allanamiento con equipos especializados y tecnología. Actualmente se desarrolla una intervención de gran escala en Santiago 1.
- SEGMENTACIÓN AVANZADA: Mejora en el perfilamiento y clasificación de la población penal para separar a internos peligrosos, optimizando la infraestructura disponible para turnos diurnos y nocturnos.
- CONTROL DE JEFATURAS: Evaluación estricta del desempeño y liderazgo de los directores regionales y jefes de unidad. No se tolerarán fallas en el cumplimiento de protocolos básicos.
- CAPACITACIÓN ESPECÍFICA: Programas de formación técnica para personal de trato directo y mandos operativos enfocados en la prevención de crisis.
Además de la crisis en La Serena, Gendarmería mantiene un despliegue en la región de Atacama, donde el pasado 6 de febrero un grupo de internos agredió a funcionarios, dejando a uno de ellos con una fractura costal. La autoridad subrayó que el protagonismo de las jefaturas es clave para enfrentar las exigencias de seguridad pública y que la institución no puede permitirse errores en la vigilancia de los recintos más complejos del país. (NP-Gemini-Emol)