El Ejecutivo, encabezado por el presidente Gabriel Boric, presentó un diseño de estatuto administrativo para Isla de Pascua que exige pertenecer al pueblo originario para gobernar. La propuesta se encuentra actualmente en proceso de consulta indígena. De aprobarse, el territorio especial ganará una autonomía política sin precedentes frente al continente.

Si la iniciativa prospera, la gestión del desarrollo insular dejará de estar bajo la tutela del Gobierno Regional de Valparaíso. Esta histórica desvinculación administrativa busca fortalecer la autodeterminación de la zona bajo su calidad de territorio especial. El cambio permitiría una administración enfocada directamente en las necesidades específicas de la isla.

LA ESTRUCTURA DEL NUEVO GOBIERNO TERRITORIAL

El mando será ejercido por un Gobierno del Territorio Especial (GTE), compuesto por un cuerpo colegiado de ocho integrantes. Cinco de estos miembros serán elegidos mediante votación directa exclusivamente por el pueblo rapanui. Los candidatos deberán acreditar obligatoriamente su pertenencia a la etnia para postular a dichos cargos de representación.

REPRESENTACIÓN TRADICIONAL Y CUPOS RESERVADOS

El diseño institucional contempla un sexto cupo permanente para el presidente del Consejo de Ancianos por derecho propio. Los dos cargos restantes completarán la instancia colegiada que definirá el futuro administrativo de la zona. Este esquema busca equilibrar la democracia representativa con las estructuras ancestrales de autoridad de la comunidad pascuense. (NP-Gemini-Emol)