El Gobierno avanza en una serie de modificaciones a la regulación laboral con el objetivo de enfrentar el complejo escenario del empleo en Chile, donde la tasa de desocupación nacional alcanza el 9,4%. Entre las principales iniciativas se encuentra el proyecto destinado a regular los contratos de trabajo por hora, actualmente en discusión en la comisión de Trabajo del Senado.
Para impulsar la propuesta, el Ejecutivo decidió patrocinar una moción parlamentaria presentada originalmente en 2018 que buscaba establecer una regulación específica para este tipo de contratos.
El Ministerio del Trabajo presentó ante los integrantes de la comisión un conjunto de indicaciones destinadas a modificar el proyecto original. Las enmiendas serán ingresadas formalmente después de que la instancia vote en general la iniciativa.
Uno de los principales elementos de la fórmula propuesta por el Ejecutivo corresponde a la creación de un denominado “régimen de previsibilidad”, mediante el cual los trabajadores deberán conocer previamente los días y las franjas horarias durante las cuales pueden ser convocados a prestar servicios.
De acuerdo con la propuesta informada por El Mercurio, el trabajador solo estará obligado a concurrir cuando la convocatoria se realice dentro de las condiciones previamente acordadas, sea comunicada con un mínimo de 72 horas de anticipación y contemple un turno de al menos tres horas.
Este punto modifica la fórmula contemplada en la moción parlamentaria original, que permitía a los empleadores informar los respectivos turnos con un mínimo de 24 horas de anticipación.
Las indicaciones también establecen que el contrato deberá especificar la cantidad de horas acordadas para cada período. La propuesta mantiene como límites las 30 horas semanales o las 120 horas mensuales.
Otro de los cambios busca garantizar un ingreso mínimo cuando el empleador no utilice todas las horas previamente convenidas. En esos casos, el trabajador tendrá derecho a recibir una remuneración equivalente, como mínimo, al 75% de las horas acordadas que finalmente no fueron utilizadas.
Las horas que no sean empleadas dentro del período correspondiente tampoco podrán acumularse o trasladarse al siguiente, de acuerdo con la fórmula presentada por el Ministerio del Trabajo.
La iniciativa contempla además que determinadas convocatorias tengan carácter voluntario. Esto ocurrirá cuando excedan el máximo de horas establecido, sean efectuadas fuera de las franjas previamente acordadas, se comuniquen con menos de 72 horas de anticipación o correspondan a turnos inferiores a tres horas.
En cualquiera de esas circunstancias, el trabajador podrá rechazar la convocatoria sin que esa decisión genere consecuencias contractuales.
La propuesta también permitirá que quienes sean contratados bajo esta modalidad puedan prestar servicios para distintos empleadores. En consecuencia, no podrán incorporarse cláusulas de exclusividad que impidan al trabajador complementar sus ingresos mediante otros empleos.
El Ejecutivo plantea asimismo que las personas contratadas por hora mantengan la totalidad de los derechos establecidos en el Código del Trabajo. La modalidad, según la propuesta gubernamental, modificará la manera en que se distribuye la jornada, pero no implicará la creación de una categoría de trabajadores con menores niveles de protección laboral.
El proyecto continuará su tramitación en la comisión de Trabajo del Senado, en medio del debate entre quienes consideran que la modalidad podría entregar mayor flexibilidad para generar puestos de trabajo y sectores que advierten sobre un eventual riesgo de precarización laboral. (NP-ChatGPT-Emol)
