El Gobierno anunció el próximo ingreso de un proyecto de ley destinado a reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE), iniciativa que reactivó el debate sobre el mecanismo conocido popularmente como la “tómbola” para el acceso a establecimientos educacionales. La propuesta fue ratificada por el Presidente José Antonio Kast durante su reciente Cuenta Pública, donde planteó la necesidad de fortalecer el mérito académico y ampliar la capacidad de elección de las familias.
Según adelantó el Mandatario, la iniciativa buscará reemplazar aspectos centrales del actual sistema de admisión, vigente desde la reforma educacional impulsada durante la segunda administración de Michelle Bachelet. El Ejecutivo sostiene que el nuevo modelo permitirá una mayor participación de los padres en la elección de los proyectos educativos y otorgará más herramientas a los directores para ejercer liderazgo pedagógico en sus establecimientos.
La discusión ha generado diversas reacciones en el ámbito educacional. El exministro de Educación Nicolás Cataldo defendió el actual Sistema de Admisión Escolar y recordó que una comisión transversal de especialistas convocada durante su gestión concluyó que el mecanismo cumple adecuadamente sus objetivos, aunque recomendó introducir mejoras en determinados criterios y procedimientos.
Cataldo señaló que dichas recomendaciones fueron recogidas en un proyecto de ley impulsado durante el gobierno anterior, iniciativa que avanzó en su tramitación legislativa y que aún permanece pendiente de discusión en el Congreso. A su juicio, retomar ese trabajo permitiría perfeccionar el sistema sin alterar sus principios fundamentales.
El exsecretario de Estado también advirtió que una eliminación total de los mecanismos de admisión no discriminatorios podría implicar el retorno a prácticas anteriores, donde los establecimientos seleccionaban alumnos bajo criterios propios. En ese contexto, sostuvo que antes de la implementación del SAE muchas familias enfrentaban requisitos de ingreso que limitaban sus posibilidades de acceso a determinados colegios.
La eventual reforma requerirá un amplio debate legislativo debido a los cambios estructurales que implicaría para el sistema educacional. Mientras el Gobierno busca avanzar hacia un modelo que incorpore criterios de mérito y mayor libertad de elección, sectores que respaldan el SAE enfatizan la necesidad de preservar mecanismos que garanticen igualdad de oportunidades y eviten procesos de selección discriminatorios.
El proyecto de ley podría ser ingresado al Congreso durante los próximos días, dando inicio a una discusión que promete transformarse en uno de los principales temas de la agenda educacional de este año.
