El futuro ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, manifestó su preocupación por el estado de las arcas públicas tras confirmarse que el Gobierno del Presidente Gabriel Boric incumplió la meta fiscal por tercer año consecutivo. Al analizar el último Informe de Finanzas Públicas, que reveló un déficit estructural del 3,6% del PIB en 2025, la próxima autoridad advirtió que el país deberá enfrentar desbalances financieros significativos durante los dos primeros años de la administración de José Antonio Kast.
García Ruminot enfatizó que el equilibrio de las cuentas fiscales está intrínsecamente ligado al crecimiento económico, señalando que el actual escenario obligará al Estado a asumir un mayor endeudamiento y el pago de altos intereses. El exsenador subrayó que la principal vía para generar ingresos permanentes es el desarrollo económico, planteando que el estancamiento de la recaudación y el desbalance fiscal son desafíos críticos que requieren una gestión centrada en la disciplina y la reactivación de la inversión.
En sintonía con este diagnóstico, el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ratificó su intención de implementar un ajuste fiscal de 6.000 millones de dólares, de los cuales 3.000 millones se ejecutarían durante el primer año de gobierno. Esta propuesta busca corregir el desvío estructural que, según cifras oficiales, superó con creces la meta del 1,1% fijada originalmente por la cartera de Hacienda a comienzos de 2024, dejando un estrecho margen de maniobra para la nueva administración.
Analistas económicos coinciden en que los resultados de 2025 reflejan debilidades persistentes en la recaudación no minera y errores en las estimaciones de ingresos. Alejandro Urzúa, académico de la Universidad Andrés Bello, advirtió que este déficit erosiona la credibilidad de la regla fiscal chilena y reduce la capacidad del país para enfrentar eventuales crisis externas. El experto señaló que, aunque la deuda se estabilizó en un 41,7% del PIB, los esfuerzos de contención recién comienzan a mostrar resultados preliminares que deben ser validados por la gestión entrante.
El traspaso de mando se produce así en un contexto de alta tensión financiera, donde la sostenibilidad de las políticas sociales y de seguridad dependerá de la capacidad del equipo económico de Kast para recomponer los ingresos del Fisco. Con una ejecución fiscal que ha tensado la regla estructural al límite, el desafío de García Ruminot y Quiroz será transformar la actual señal de inestabilidad en una tendencia de recuperación creíble para los mercados y la ciudadanía. (NP-Gemini-Cooperativa)
