La fusión nuclear se consolida como una de las tecnologías más prometedoras para transformar la matriz energética mundial, impulsada por la creciente demanda de electricidad, el avance de la inteligencia artificial y la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Gobiernos, empresas e inversionistas privados están destinando miles de millones de dólares al desarrollo de esta tecnología, cuyo mercado podría superar los US$350 mil millones hacia 2050, según estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía.

A diferencia de la energía nuclear convencional, la fusión obtiene electricidad mediante la unión de núcleos atómicos ligeros, proceso que libera grandes cantidades de calor sin generar emisiones contaminantes ni residuos radiactivos de larga duración. Además, presenta un riesgo significativamente menor de accidentes y permite producir energía de manera continua, sin depender de las condiciones climáticas.

Durante décadas el desarrollo de esta tecnología estuvo concentrado en grandes proyectos internacionales, como el Reactor Termonuclear Experimental Internacional (ITER), que se construye en Francia con la participación de 35 países. Sin embargo, en los últimos años el protagonismo también ha pasado a empresas privadas que buscan acelerar la llegada de reactores comerciales de fusión.

Actualmente existen cerca de 77 compañías dedicadas al desarrollo de esta tecnología en todo el mundo. Estados Unidos lidera con 42 empresas, seguido por China y el Reino Unido, mientras que Alemania cuenta con cuatro startups especializadas, entre ellas Focused Energy, Marvel Fusion, Proxima Fusion y Gauss Fusion.

Pese al creciente interés europeo, especialistas advierten que la mayor parte de la inversión pública y privada continúa concentrándose en Estados Unidos y China. Mientras el gobierno chino financia activamente el desarrollo de reactores de fusión, en Estados Unidos el sector recibe un importante respaldo de inversionistas privados y empresas tecnológicas, como Google, que participa desde hace más de una década en proyectos impulsados por TAE Technologies.

Desde Alemania, los desarrolladores sostienen que el país mantiene ventajas competitivas gracias a la estrecha colaboración entre universidades, centros de investigación, startups e industria. Focused Energy, por ejemplo, trabaja con tecnología basada en láser, sistema que cobró impulso luego de que científicos estadounidenses lograran en 2022 producir, por primera vez, una reacción de fusión que generó más energía de la utilizada para iniciarla.

El gobierno alemán considera la fusión nuclear como una de sus tecnologías estratégicas para el futuro y comprometió más de 2.000 millones de euros en inversiones públicas durante la actual legislatura. No obstante, el desafío sigue siendo financiero, ya que el desarrollo de un reactor comercial requiere inversiones de varios miles de millones de euros.

Focused Energy proyecta contar con un prototipo económicamente viable hacia 2037 y espera que la primera central comercial de fusión entre en operación a comienzos de la década de 2040, aunque sus responsables reconocen que alcanzar ese objetivo dependerá del respaldo sostenido tanto del sector privado como del Estado. (NP-ChatGPT-DW)