La directiva del Frente Amplio inició procesos disciplinarios contra militantes y dirigentes que mantienen deudas por concepto de cuotas partidarias, luego de que no regularizaran su situación tras un ultimátum formulado en el comité central del pasado 19 de marzo.

La colectividad, presidida por Constanza Martínez, estimó que si todos los dirigentes morosos se pusieran al día podría recaudar cerca de $200 millones, recursos considerados relevantes para el financiamiento del partido.

Tras la advertencia, varios militantes regularizaron sus pagos, pero un número importante no lo hizo y sus antecedentes fueron enviados a los tribunales regionales del partido, instancia previa al tribunal supremo, encargado de aplicar sanciones internas.

En la colectividad señalaron que el objetivo principal es alcanzar fórmulas de conciliación con quienes mantienen deudas, aunque no se descarta la imposición de medidas disciplinarias en caso de incumplimiento persistente.

Un informe interno elaborado en 2025 ya había advertido sobre el bajo nivel de aportes de autoridades y militantes. El documento indicaba que las cotizaciones representan cerca del 30% de los ingresos del partido y mostraba altos niveles de morosidad entre alcaldes, diputados, ministros y delegados provinciales.

La nueva ofensiva para recuperar recursos ocurre en un contexto financiero complejo para el Frente Amplio, luego de que el Servicio Electoral de Chile formulara observaciones a su balance. Sin embargo, recientemente el organismo aprobó las correcciones presentadas y autorizó la entrega de la primera cuota de financiamiento estatal.

En el partido también reconocen que la salida del gobierno del expresidente Gabriel Boric redujo significativamente su base de aportantes, debido a que muchos militantes dejaron cargos en el Ejecutivo y con ello los ingresos asociados a sus cotizaciones. (NP-ChatGPT-La Tercera)