La negociación entre la Central Unitaria de Trabajadores y el Ministerio de Hacienda concluyó sin acuerdo tras cinco reuniones, luego de que ambas partes no lograran acercar posiciones respecto al reajuste del salario mínimo.

El presidente de la CUT, José Manuel Díaz, confirmó que el Ejecutivo optará por ingresar su propia propuesta al Congreso para continuar la discusión legislativa, marcando el fin de la etapa de diálogo directo.

El principal punto de conflicto radica en la diferencia de montos. Mientras la multisindical propone elevar el salario mínimo a $637.000, argumentando la necesidad de recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación y el alza del costo de la vida, el Gobierno planteó un ajuste basado en la variación del IPC, equivalente a cerca de $23.000 adicionales.

Desde la CUT calificaron la oferta como insuficiente, señalando que no responde a las necesidades de los trabajadores ni a la pérdida acumulada del valor real de los ingresos. Además, sostuvieron que existen diferencias de fondo en la forma de entender la política salarial, acusando al Ejecutivo de priorizar el impacto en las empresas por sobre el bienestar de los empleados.

El gremio también destacó que el salario mínimo incide en otros beneficios laborales, como horas extras y bonificaciones, por lo que su reajuste tiene efectos más amplios en el sistema de remuneraciones.

Ante este escenario, la CUT anunció que trasladará la discusión al Congreso, donde buscará apoyo tanto en el oficialismo como en la oposición para impulsar un aumento superior al propuesto por el Gobierno. (NP-ChatGPT-Pulso)