La Superintendencia de Pensiones (SP) dio a conocer este martes el nuevo régimen de inversión que reemplazará el actual esquema de multifondos por un sistema de diez Fondos Generacionales, cuya entrada en vigencia está fijada para el 1 de abril de 2027.

El organismo calificó la medida como uno de los principales hitos en la implementación de la Ley N° 21.735 de Reforma Previsional. El nuevo modelo organizará a los afiliados de acuerdo con grupos etarios y modificará progresivamente el nivel de riesgo de las inversiones a medida que las personas se acerquen a la edad de jubilación.

El sistema contempla que los afiliados más jóvenes sean incorporados a fondos con una estrategia orientada principalmente al crecimiento de sus ahorros y con una mayor exposición a activos de riesgo. En contraste, quienes se encuentren en edades más próximas al retiro serán asignados a carteras que privilegiarán la protección de los recursos acumulados para su pensión.

Para efectuar esa transición se establecerá una trayectoria de inversión denominada “glidepath”, mediante la cual el riesgo de las carteras disminuirá conforme avance la edad de los afiliados.

Según la Superintendencia, el diseño consideró los distintos beneficios del sistema previsional, las características demográficas y la expectativa de vida de los afiliados, además de perfiles de cotización, condiciones de los mercados y otros factores relacionados con la evolución de las inversiones durante la vida laboral.

La estructura estará compuesta por un Fondo Inicial para afiliados de hasta 35 años, ocho Fondos Intermedios organizados en tramos etarios de cinco años y un Fondo de Consolidación destinado a las personas mayores de 75 años.

La SP explicó que el modelo responde a la teoría de inversión de ciclo de vida. Bajo este criterio, las personas jóvenes pueden mantener una mayor exposición al riesgo debido a que disponen de más años para recuperarse de eventuales pérdidas provocadas por períodos de inestabilidad financiera.

La situación cambia a medida que se aproxima la jubilación, debido a que existe un menor horizonte temporal para recuperar pérdidas y el capital acumulado representa una proporción considerable de los recursos disponibles para financiar la pensión.

El régimen incorporará además carteras de referencia o “benchmark” para cada Fondo Generacional. Estas determinarán la distribución estratégica entre distintas clases de activos y serán utilizadas para medir el desempeño financiero de las administradoras.

Uno de los cambios relevantes será la implementación de un sistema de incentivos y penalizaciones para las AFP. La rentabilidad de cada fondo será evaluada mensualmente y comparada con su respectiva cartera de referencia.

Mientras el desempeño permanezca dentro de una banda de tolerancia, que variará entre 2,4% y 2,9% dependiendo de la etapa correspondiente, no existirán consecuencias para la administradora. Si el rendimiento queda significativamente por debajo del parámetro establecido, la AFP deberá aportar recursos propios al fondo. Si lo supera en los términos definidos por la regulación, podrá recibir una retribución.

El nuevo esquema también establecerá límites para las inversiones. La exposición máxima a activos considerados de mayor riesgo podrá alcanzar el 95% en los fondos correspondientes a los afiliados más jóvenes y disminuirá progresivamente con la edad.

Asimismo, se contemplan límites de hasta 80% para inversiones en el extranjero y en instrumentos estatales. Para los activos alternativos se fijarán rangos de entre 5% y 25%, dependiendo de la etapa del ciclo de vida, además de restricciones por emisor y gestor destinadas a evitar una excesiva concentración de las inversiones.

La versión definitiva presenta modificaciones respecto de la propuesta sometida a consulta pública en julio. Entre ellas se encuentran la ampliación de las bandas utilizadas para evaluar el desempeño de las AFP y mayores límites para activos alternativos durante las primeras etapas de los Fondos Generacionales.

También se autorizó un límite para inversiones en capital privado durante las etapas finales, se incorporaron nuevas categorías de instrumentos de protección, entre ellas mutuos hipotecarios y deuda asociada a concesiones, y se elevaron determinados topes de comisiones máximas.

El régimen considera además una etapa de transición entre abril de 2028 y marzo de 2031, período durante el cual existirán parámetros comunes para los distintos fondos.

Pese al reemplazo de los multifondos, los afiliados conservarán la posibilidad de cambiarse de AFP. Asimismo, podrán mantener sus ahorros voluntarios en el fondo que elijan, de acuerdo con las condiciones establecidas por el nuevo sistema. (NP-ChatGPT-Emol)