El Fondo Monetario Internacional ajustó a la baja sus perspectivas para la economía chilena, moderando su visión tras haber proyectado hace pocas semanas un mayor dinamismo. Ahora, el organismo estima que el PIB crecerá 2,2% en 2026 y 2,5% en 2027, lo que implica un recorte respecto del 2,4% previsto anteriormente.

El nuevo escenario fue presentado en el marco de la evaluación del Artículo IV, donde el Fondo advirtió que el crecimiento estará condicionado por factores externos y una consolidación fiscal gradual. Entre los elementos positivos, destacó el impulso que podrían generar mayores precios y producción de cobre.

FACTORES DE RIESGO
El organismo alertó que el contexto internacional seguirá siendo incierto, especialmente por el alza del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras globales. En ese sentido, advirtió que una prolongación del conflicto en Medio Oriente podría impactar negativamente a la economía chilena, reduciendo la renta disponible y afectando la producción.

En materia inflacionaria, el FMI prevé que los precios superen temporalmente la meta durante 2026 e inicios de 2027, principalmente por el encarecimiento del crudo. No obstante, indicó que este fenómeno no justificaría por sí solo un cambio en la política monetaria del Banco Central de Chile, salvo que se generen efectos de segunda vuelta.

RECOMENDACIONES FISCALES
El Fondo valoró la meta del Gobierno de alcanzar un equilibrio estructural hacia 2030 y mantener la deuda pública bajo el 45% del PIB, aunque advirtió que se requerirán ajustes fiscales adicionales para lograrlo.

Asimismo, el organismo puso atención en el Plan de Reconstrucción Nacional, señalando que algunas de sus proyecciones podrían ser optimistas. En particular, llamó a evaluar el costo fiscal de medidas como la reducción del impuesto corporativo y los incentivos al empleo, sugiriendo alternativas más focalizadas.

ESCENARIO DE MEDIANO PLAZO
Pese al ajuste, el FMI planteó que existe un escenario más favorable si se mantienen altos los precios del cobre y se implementan reformas que impulsen la inversión. En ese caso, el crecimiento económico podría acercarse al 3% entre 2027 y 2030.

El informe concluye que, aunque las perspectivas siguen siendo moderadas, la evolución de factores externos y las decisiones de política económica serán claves para el desempeño de la economía chilena en los próximos años. (NP-ChatGPT-Emol)