La Justicia Militar decretó la detención de un capitán y un sargento primero de la Cuarta Brigada Acorazada “Chorrillos” en la Región de Magallanes, tras el fallecimiento del cabo Carlos Palacios Muñoz. El deceso, ocurrido el pasado miércoles durante ejercicios de instrucción, ha puesto bajo la lupa los procedimientos del Ejército en la zona austral. Según los antecedentes preliminares de la investigación, la orden que habría provocado la muerte del uniformado se ejecutó fuera de los protocolos establecidos para maniobras militares de este tipo.

El cuerpo del cabo segundo fue recuperado desde una laguna por buzos especializados del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros, quienes iniciaron las peritajes inmediatamente después del hallazgo. Actualmente, los dos detenidos permanecen bajo custodia militar a la espera de los resultados definitivos de la autopsia que realiza el Servicio Médico Legal (SML), documento que será clave para confirmar la causa exacta del fallecimiento y la dinámica de los hechos en el terreno.

DILIGENCIAS Y RESPONSABILIDAD PENAL

En paralelo a las pericias forenses, la fiscalía castrense se encuentra tomando declaraciones al resto de los integrantes de la unidad que participaron en el ejercicio. El objetivo de estas diligencias es determinar el grado de responsabilidad penal de los mandos a cargo de la instrucción y verificar si existió negligencia o abandono de los estándares de seguridad. El caso ha generado conmoción en la institución, mientras se evalúan las posibles sanciones administrativas y penales para los involucrados. (NP-Gemini-Bio Bio)