La Fiscalía Regional de Los Ríos reveló los escabrosos detalles tras la muerte y desaparición de Julia Chuñil, ocurrida en noviembre de 2024 en la comuna de Máfil. Según la investigación liderada por la fiscal Tatiana Esquivel, el autor material del crimen fue su hijo, Javier Troncoso, quien asfixió a su madre tras una violenta discusión originada cuando la mujer intentó defender a un anciano de 90 años que estaba siendo asaltado por el imputado. El Ministerio Público descartó las teorías iniciales que vinculaban el caso con ataques a activistas, confirmando que se trató de un parricidio ejecutado en un entorno de violencia intrafamiliar persistente.

Tras el homicidio, los otros hijos presentes —Pablo San Martín y Jeannette Troncoso— junto al exyerno Belmar Bastías, habrían acordado ocultar el cuerpo en un bosque cercano y quemar las pertenencias de la víctima para eliminar evidencias. El grupo familiar selló un pacto de silencio y presentó una denuncia falsa por presunta desgracia ante Carabineros. La indagatoria reveló que, en las semanas posteriores, los hijos comenzaron a comportarse como herederos, vendiendo ganado y bienes de su madre por montos superiores a los dos millones de pesos, repartiéndose el dinero mientras simulaban buscarla.

La confesión del exyerno y el testimonio del adulto mayor agredido fueron piezas fundamentales para reconstruir la dinámica de esa noche. Se estableció que Julia Chuñil vivía bajo constantes amenazas y que incluso había solicitado oraciones en iglesias locales por el profundo temor que le tenía a su hijo Javier. Mientras los hermanos permanecen bajo custodia a la espera de sus medidas cautelares, el Ministerio Público enfatizó que este trágico desenlace no fue un hecho aislado, sino la culminación de un historial de abusos y violencia sistemática dentro del hogar. (NP-Gemini-La Tercera)