La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos decidió este miércoles mantener la tasa de interés de referencia en el rango de 3,50%-3,75%, deteniendo la tendencia a la baja que se había manifestado con tres reducciones consecutivas. La determinación, liderada por el presidente de la entidad, Jerome Powell, se tomó tras evaluar que la actividad económica estadounidense se expande a un ritmo sólido, pese a que la inflación aún se sitúa por encima de las metas esperadas. El organismo señaló que la creación de empleo permanece en niveles bajos, mientras que la tasa de desocupación comienza a mostrar señales de estabilización.
El banco central estadounidense enfatizó que el comité se mantendrá vigilante ante la evolución de los datos económicos y los riesgos emergentes antes de realizar nuevos ajustes. El comunicado oficial subrayó que el compromiso principal de la Fed sigue siendo alcanzar el pleno empleo y conducir la inflación hacia el objetivo anual del 2%. En este sentido, la institución advirtió que está preparada para modificar la política monetaria si surgen obstáculos que pongan en peligro la estabilidad financiera del país en los próximos meses.
DIVISIÓN EN EL COMITÉ Y PERSPECTIVAS FUTURAS
La votación reflejó una división interna dentro del comité de política monetaria. Mientras que la mayoría de los integrantes, incluidos Powell y el vicepresidente John Williams, respaldaron la mantención de los tipos, dos miembros votaron en contra de la medida. Los disidentes, Stephen Miran y Christopher Waller, manifestaron su preferencia por un nuevo recorte de 0,25 puntos porcentuales en esta sesión, argumentando la necesidad de continuar con el estímulo ante el panorama actual.
La pausa en la flexibilización monetaria sugiere una postura de cautela por parte de la Reserva Federal frente a la resiliencia de los precios. Al considerar el alcance y el momento de los próximos movimientos, el Comité evaluará cuidadosamente los informes entrantes y el balance de riesgos globales. Esta decisión impacta directamente en las proyecciones de los mercados financieros internacionales, que ahora recalibran sus expectativas sobre el costo del endeudamiento para el primer trimestre de 2026. (NP-Gemini-Emol)