La emergencia provocada por el terremoto del 24 de junio en Venezuela continúa dejando consecuencias para decenas de familias chilenas que mantienen vínculos con el país caribeño. Mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que ha recibido 41 solicitudes para localizar a ciudadanos desaparecidos, algunos familiares cuestionan la asistencia entregada por el Estado y aseguran que nunca fueron contactados por las autoridades chilenas.

Tras el sismo, la Cancillería habilitó un formulario para reportar personas desaparecidas y activó distintos canales de comunicación para asistir a connacionales. Según la cartera, las gestiones han incluido apoyo a familias afectadas, coordinación de evacuaciones, ingreso de ayuda humanitaria, entrega de medicamentos a adultos mayores y contacto permanente con el equipo de Bomberos de Chile desplegado en las labores de rescate.

Sin embargo, familiares de una mujer chilena fallecida en el terremoto afirmaron que nunca recibieron apoyo del Gobierno durante la búsqueda. La víctima, nacida y residente en La Guaira, poseía nacionalidad chilena por descendencia materna y mantenía estrechos vínculos con Chile, donde vivían varios de sus hermanos.

De acuerdo con sus familiares, durante los días posteriores al terremoto la única información disponible fue obtenida gracias al trabajo de rescatistas y periodistas presentes en la zona, además de gestiones realizadas con integrantes de los Topos de México. Finalmente, el cuerpo de la mujer fue encontrado entre los escombros del edificio Los Corales junto a los restos de su esposo, de nacionalidad española, y del hijo de ambos.

La familia sostiene que la falta de contacto por parte de las autoridades chilenas impidió incluso que la víctima fuera considerada oficialmente entre los ciudadanos chilenos fallecidos en la tragedia.

El caso también refleja una realidad compartida por numerosas familias chilenas radicadas desde hace décadas en Venezuela. Muchas personas obtuvieron la nacionalidad chilena por ascendencia, aunque nunca hayan residido en el país, situación que dificulta su identificación durante emergencias de gran magnitud.

Fuentes vinculadas a las labores de asistencia explicaron que uno de los principales obstáculos radica en la inexistencia de un registro actualizado de ciudadanos chilenos residentes en Venezuela. La inscripción consular es voluntaria y la ausencia de representación diplomática permanente limita la capacidad del Estado para conocer cuántos connacionales permanecen en las zonas afectadas o requieren ayuda.

Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores rechazaron cualquier discriminación hacia ciudadanos chilenos residentes en el extranjero o con nacionalidad adquirida por descendencia. La cartera sostuvo que toda persona que solicita asistencia recibe atención y que las principales limitaciones obedecen a la escasa información disponible y a las dificultades logísticas propias de una catástrofe de gran escala.

Como parte de las medidas adoptadas, Cancillería informó el envío de un cónsul especial para apoyar las coordinaciones en terreno, además de la implementación de mecanismos para facilitar la búsqueda de personas desaparecidas. No obstante, reconoció que la efectividad de estas acciones depende en gran medida de los antecedentes proporcionados por las familias.

En paralelo, el equipo USAR de Bomberos de Chile participó durante varios días en las labores de rescate en La Guaira. Su jefe, Cristián Vera, relató que el nivel de destrucción superó ampliamente los reportes iniciales y describió un escenario de edificios completamente colapsados y familias esperando noticias de sus seres queridos entre los escombros.

El rescatista explicó que las características de los derrumbes obligaron a realizar complejas evaluaciones estructurales antes de iniciar las excavaciones, debido al riesgo permanente de nuevos colapsos. A su juicio, el aspecto más difícil de la misión no fue la destrucción material, sino la incertidumbre y la esperanza de las familias que permanecían durante horas esperando noticias en las zonas de búsqueda.

Las autoridades venezolanas estiman que el terremoto ha dejado cerca de cuatro mil fallecidos, mientras aún no existe un balance definitivo sobre el número de ciudadanos chilenos afectados por la catástrofe. (NP-ChatGPT-La Tercera)