La Fuerza Aérea de Chile llevó a cabo ejercicios conjuntos con la US Navy en el extremo norte del país, en el marco del entrenamiento combinado Blue Sky VII, que incluyó operaciones de combate aire-aire sobre el océano Pacífico.

Las maniobras se desarrollaron entre el 13 y 14 de abril con la participación de aeronaves F-16 Fighting Falcon chilenas junto a aviones F-18 Super Hornet y EA-18G Growler estadounidenses, aprovechando además el paso del portaaviones USS Nimitz (CVN-68) por las costas del norte de Chile.

Durante el ejercicio, las tripulaciones ejecutaron misiones tanto diurnas como nocturnas en las zonas operativas de la Iª y Vª Brigada Aérea, con el objetivo de reforzar capacidades tácticas y evaluar el nivel de entrenamiento en escenarios exigentes.

Desde la institución destacaron que estas instancias permiten mejorar la interoperabilidad con fuerzas extranjeras y perfeccionar técnicas de combate aéreo bajo estándares internacionales, incluyendo protocolos de seguridad OTAN.

Las operaciones involucraron a unidades de los Grupos de Aviación N°3, N°7 y N°8, que operaron desde bases en Iquique y Antofagasta. Además, participó un avión de reabastecimiento en vuelo KC-135, clave para extender la autonomía de las misiones.

La actividad se suma a otras instancias recientes de cooperación militar, como la participación de aeronaves de combate en la FIDAE 2026, consolidando el trabajo conjunto entre Chile y Estados Unidos en materia de defensa. (NP-ChatGPT-Bio Bio)