La violencia escolar continúa siendo uno de los principales desafíos en los liceos emblemáticos de Santiago, en un escenario marcado por el traspaso de la administración de los establecimientos desde la Municipalidad de Santiago al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro, proceso concretado el 1 de enero de 2026.
El debate volvió a instalarse luego de que un grupo de encapuchados protagonizara nuevos incidentes en el Instituto Nacional durante el regreso a clases tras las vacaciones de invierno, lanzando bombas molotov al exterior del establecimiento. Tras los hechos, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, cuestionó la respuesta de las autoridades educacionales y sostuvo que existe un retroceso en la rapidez y profundidad con que se enfrentan estos episodios.
De acuerdo con cifras del SLEP Santiago Centro, entre enero y junio de este año se registraron 403 activaciones de protocolos por situaciones de convivencia escolar. De ellas, 109 correspondieron a procedimientos disciplinarios por faltas graves o gravísimas, equivalentes al 27% del total.
Del total de estos procesos, 63 fueron tramitados mediante la Ley Aula Segura y 46 a través del procedimiento disciplinario regular establecido por el Ministerio de Educación. Los casos estuvieron relacionados principalmente con hechos de violencia entre estudiantes, infracciones al reglamento interno de convivencia escolar y procedimientos de cancelación de matrícula o expulsión.
Las estadísticas muestran que 41 estudiantes fueron expulsados durante el primer semestre, de los cuales 40 correspondieron a procedimientos bajo la Ley Aula Segura y uno mediante el proceso disciplinario ordinario. Además, se aplicaron 42 suspensiones y 13 cancelaciones de matrícula, mientras que otros casos concluyeron con distintas sanciones o sin medidas disciplinarias.
En paralelo, el SLEP ha intensificado las acciones judiciales frente a los episodios de violencia. En lo que va del año ha presentado cinco querellas por hechos relacionados con ataques protagonizados por encapuchados y ha solicitado en 50 oportunidades el desalojo de establecimientos tomados, principalmente en el Liceo 1 Javiera Carrera y el Instituto Nacional. Según el organismo, ninguna de esas ocupaciones se extendió por más de tres horas.
Las cifras también permiten comparar la gestión con el último año en que la Municipalidad de Santiago fue sostenedora de los establecimientos. Durante 2025 se registraron 86 expulsiones, por lo que el ritmo de sanciones se mantiene en niveles similares, considerando que durante el primer semestre de 2026 ya se contabilizan 41 expulsiones.
Los antecedentes de 2025 muestran que las principales causales de expulsión fueron agresiones físicas entre estudiantes, porte o uso de armas y artefactos incendiarios, agresiones sexuales, ataques a docentes, hechos vinculados a drogas, daños a infraestructura y otros episodios de violencia escolar. El Instituto Nacional concentró el mayor número de expulsiones durante ese período, seguido por el Liceo Barros Borgoño, el Liceo de Aplicación, el INBA y el Liceo Confederación Suiza. (NP-ChatGPT-La Tercera)
