La empresa aeroespacial Blue Origin enfrentó un nuevo contratiempo luego de que uno de sus cohetes New Glenn explotara durante una prueba de encendido estático realizada en una plataforma de lanzamiento ubicada en Cabo Cañaveral, en el estado de Florida, Estados Unidos.
El incidente ocurrió durante una maniobra de rutina destinada a verificar el funcionamiento de los sistemas del vehículo antes de futuras misiones orbitales. Tras la explosión, la compañía informó que se produjo una anomalía durante las pruebas y confirmó que todo el personal fue evacuado oportunamente, sin que se registraran personas lesionadas.
El accidente representa un revés para la firma fundada por el empresario Jeff Bezos, que busca consolidarse en el mercado de lanzamientos espaciales comerciales y competir con Elon Musk y su compañía espacial, actualmente líder en este segmento gracias a los cohetes Falcon y Starship.
El vehículo afectado estaba considerado para futuras operaciones de despliegue de satélites, incluyendo misiones vinculadas al proyecto de internet satelital impulsado por Amazon. La iniciativa busca expandir la conectividad global y posicionarse como una alternativa a la red Starlink, desarrollada por SpaceX.
La explosión ocurre en un momento clave para Blue Origin, que intenta aumentar la frecuencia de sus lanzamientos y fortalecer su presencia en el competitivo mercado aeroespacial. La compañía deberá ahora investigar las causas del incidente antes de retomar las pruebas y avanzar con su calendario de misiones.
Pese al percance, la empresa destacó que los protocolos de seguridad funcionaron adecuadamente, permitiendo resguardar al personal y evitar consecuencias mayores durante la emergencia. (NP-ChatGPT-Cooperativa)
