La Mesa de Reactivación Laboral, convocada por el Ministerio del Trabajo, entregó al Gobierno un informe con 22 propuestas destinadas a enfrentar la crisis del empleo. Entre las medidas destaca la recomendación de modificar el mecanismo de cálculo de la jornada laboral contemplado en la ley de las 40 horas, con el objetivo de otorgar mayor flexibilidad en la distribución del tiempo de trabajo, sin alterar la reducción gradual de la jornada semanal.
El informe plantea ampliar el período de referencia utilizado para calcular el promedio de la jornada ordinaria, que actualmente corresponde a cuatro semanas. Los expertos proponen extender ese plazo hasta 15 semanas, e incluso permitir períodos de hasta un año mediante acuerdos, argumentando que la regulación chilena es una de las más restrictivas entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La comisión precisó que la propuesta no contempla aumentar la jornada ordinaria de trabajo ni modificar el calendario que reducirá progresivamente la jornada semanal a 40 horas en 2028. Asimismo, mantiene el límite máximo de 52 horas semanales establecido por la legislación vigente, considerando la suma de horas ordinarias y extraordinarias.
Los especialistas explicaron que el objetivo es permitir una distribución más flexible de las horas de trabajo, especialmente en actividades con alta estacionalidad, como la agricultura y el turismo. Bajo este mecanismo, los períodos con mayor carga laboral deberían compensarse posteriormente con semanas de menor duración, respetando el promedio legal establecido.
La propuesta generó interpretaciones erróneas en redes sociales, donde se afirmó que buscaba elevar la jornada laboral a 52 horas semanales. Sin embargo, el informe aclara que dicho límite ya forma parte de la normativa vigente y que la recomendación solo apunta a flexibilizar el período sobre el cual se calcula el promedio de horas trabajadas.
El documento tiene carácter técnico y sus recomendaciones no son vinculantes para el Ejecutivo. No obstante, el Ministerio del Trabajo ya había adelantado que analiza una iniciativa en la misma línea para ampliar la flexibilidad del cálculo de la jornada laboral, mientras que el Ministerio de Hacienda ha señalado que este tipo de mecanismos es utilizado en diversas economías desarrolladas para facilitar la adaptación a actividades de carácter temporal.
