El doble terremoto que afectó recientemente a Venezuela abrió el debate sobre un eventual aumento de los flujos migratorios hacia países de la región, entre ellos Chile. De acuerdo con cifras oficiales entregadas por el Parlamento venezolano, la emergencia dejó 1.719 personas fallecidas, 5.034 heridas y 5.866 familias damnificadas, mientras que estimaciones de la Organización Internacional para las Migraciones indican que más de 6,7 millones de personas podrían haberse visto afectadas por la catástrofe.
Especialistas en migración señalaron que, si bien no se espera una llegada masiva e inmediata de ciudadanos venezolanos al país, existe la posibilidad de que durante los próximos meses aumente la movilidad regional a través del corredor que conecta Venezuela, Colombia, Perú y Chile. Asimismo, advirtieron que el desastre podría profundizar las condiciones que impulsan los desplazamientos forzados, tal como ocurrió tras el terremoto que afectó a Haití en 2010.
Los expertos coincidieron en que Chile cuenta con herramientas legales para enfrentar un eventual incremento de migrantes, aunque sostuvieron que persisten desafíos importantes. Entre ellos mencionaron la inexistencia de un mecanismo específico de protección temporal para personas desplazadas por desastres naturales, las limitaciones del actual sistema de visados y un contexto marcado por el aumento de la xenofobia y el debilitamiento de los mecanismos de protección internacional.
Entre las propuestas planteadas al Estado figuran la creación de un permiso humanitario para casos de catástrofes naturales, el fortalecimiento de la coordinación regional, la revisión del sistema de visados y el perfeccionamiento de los mecanismos de protección internacional, con el objetivo de favorecer una migración ordenada, regular y segura.
No obstante, otras especialistas estimaron que una nueva ola migratoria hacia Chile enfrentaría importantes obstáculos en el corto plazo. Entre ellos destacaron los daños en la infraestructura venezolana, especialmente en las zonas más afectadas por el terremoto, las restricciones migratorias impuestas por países de tránsito como Colombia y Perú, y el endurecimiento de los controles fronterizos implementados por Chile, factores que podrían dificultar el desplazamiento de quienes buscan abandonar Venezuela. (NP-ChatGPT-Emol)
