La exembajadora de Chile en Nueva Zelanda, Manahi Pakarati, denunció presiones para su eventual salida del servicio exterior y acusó haber sido víctima de acoso laboral, en una carta dirigida a la Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera de Chile.
En la misiva, la diplomática —con 29 años de trayectoria— sostuvo que existe una amenaza de desvinculación sin comunicación oficial, lo que, a su juicio, sentaría un precedente grave dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Pakarati atribuyó el origen del conflicto a la difusión no autorizada de una imagen privada por parte del funcionario Francisco Devia Aldunate, quien habría interpretado el contenido como un respaldo a la independencia de Rapa Nui, acusación que la exembajadora rechaza categóricamente.
Según expone, la controversia escaló a nivel mediático, generando una narrativa que derivó en su salida anticipada del cargo en enero, en un contexto donde —afirma— no pudo ejercer plenamente su derecho a defensa ni entregar su versión pública de los hechos.
La exautoridad también cuestionó el actuar de las autoridades de la época, señalando que la decisión de su retorno habría tenido un carácter punitivo, en medio de presiones políticas.
En su declaración, Pakarati planteó que una eventual desvinculación sin sumario administrativo ni acreditación de faltas constituiría una decisión arbitraria, afectando no solo su carrera, sino también la estabilidad del sistema diplomático.
Asimismo, anunció la presentación de una denuncia por acoso laboral y discriminación, acusando una conducta que —según indicó— habría dañado su reputación profesional y su integridad personal.
El caso abre un nuevo foco de tensión en el ámbito diplomático, en medio de cuestionamientos sobre procedimientos internos y garantías para funcionarios de carrera. (NP-ChatGPT-La Tercera)
