En una entrevista concedida a El Líbero, el desertor de la inteligencia cubana Enrique García aseguró que el aparato de seguridad de la isla ha mantenido una operación “muy agresiva” en territorio chileno durante años. García sostuvo que existe una vinculación directa entre los intereses del régimen de La Habana y los desmanes ocurridos en Chile durante octubre de 2019, incluyendo la destrucción del Metro y los incendios en Santiago. Según su análisis, este tipo de acciones subversivas forman parte de un diseño estratégico que Cuba replica en la región para desestabilizar gobiernos democráticos.
CONTROL MILITAR EN CARACAS
Respecto a la reciente intervención estadounidense en Venezuela que terminó con la captura de Nicolás Maduro, el exfiscalizador comercial reveló que la presencia cubana en dicho país era masiva y de carácter colonizador. García detalló que organismos como la Contrainteligencia Militar (DGCIM) y los anillos de seguridad personal del dictador estaban bajo el mando directo de oficiales cubanos. No obstante, el exagente planteó que los servicios de seguridad mintieron a Maduro sobre su capacidad real de protección, quedando expuesta su ineficacia frente a la operación de extracción ejecutada por fuerzas de Estados Unidos.
EXPECTATIVAS ANTE EL GOBIERNO DE KAST
Ante la próxima asunción de José Antonio Kast a la presidencia en marzo, García calificó como sospechosa la designación de Óscar Cornelio Oliva como nuevo embajador cubano en Santiago, interpretándolo como un intento de “refrescar la cara” de la dictadura tras la estrecha relación mantenida con la administración de Gabriel Boric. El exagente fue crítico con el mandatario saliente, señalando que su círculo íntimo posee vínculos familiares e ideológicos profundos con el régimen castrista, lo que habría facilitado la extensión de la presencia de inteligencia extranjera en el país durante su periodo.
RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD INTERNA
Finalmente, el entrevistado sugirió que el futuro gobierno de Kast debe iniciar una investigación exhaustiva sobre los hechos de 2019 para llevar ante la justicia a quienes califica como “terroristas subversivos”. García enfatizó que la única vía para neutralizar a los agentes desestabilizadores que aún permanecen en Chile es mediante una “limpieza de la casa” basada en mecanismos legales y judiciales. Asimismo, proyectó que la pérdida del petróleo venezolano y la crisis estructural interna sitúan a la dictadura cubana en su etapa final, vaticinando que el año 2026 podría marcar el fin del régimen en la isla. (NP-Gemini-El Lïbero)
