La Autoridad Metropolitana de Transporte de Nueva York (MTA) informó que casi la mitad de los pasajeros del sistema de transporte público no pagó su pasaje durante el primer semestre de 2026, cifra que representa un incremento del 44% en comparación con el mismo período del año anterior y que pone en riesgo las proyecciones financieras del organismo.

Los datos constituyen un revés para la MTA, que había implementado diversas medidas para reducir la evasión tarifaria tras el aumento registrado desde la pandemia de Covid-19. El objetivo de la agencia era disminuir este indicador en cerca de dos puntos porcentuales durante el presente año, meta que no se ha concretado.

El escenario coincide con el compromiso del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, de avanzar hacia un sistema de buses gratuitos, propuesta que ha generado debate respecto de su eventual impacto en la conducta de los usuarios.

Durante una reunión del comité de finanzas de la MTA, su presidente, Neal Zuckerman, manifestó que, si bien comprende los argumentos sociales y políticos a favor de la gratuidad del transporte, instalar esa expectativa podría estar afectando la recaudación. A su juicio, la percepción de que el servicio será gratuito incentiva el incumplimiento del pago por parte de los pasajeros.

Según antecedentes de la agencia, la evasión tarifaria provocó que los ingresos por concepto de pasajes en los buses fueran US$35,7 millones inferiores a lo presupuestado durante los primeros seis meses de 2026.

Pese a ello, el alcalde Mamdani reiteró recientemente su intención de impulsar la gratuidad del sistema de buses, asegurando que continuará promoviendo esa iniciativa como parte de su programa de transporte. Aunque la MTA depende del gobierno estatal y no de la administración municipal, el alcalde propone a cuatro de los integrantes de su directorio.

La evasión del pago del transporte público aumentó significativamente durante la pandemia. A fines de 2020 alcanzaba cerca del 23% de los pasajeros y llegó a superar el 50% durante 2024. Si bien posteriormente registró una disminución, las cifras más recientes muestran un nuevo repunte, reabriendo el debate sobre el financiamiento y la sostenibilidad del sistema de transporte de la ciudad.