Diversas reacciones ha provocado el anuncio del Gobierno encabezado por el Presidente José Antonio Kast respecto al Plan de Reconstrucción Nacional, cuyos lineamientos fueron presentados en cadena nacional y posteriormente detallados por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. La iniciativa contempla más de 40 medidas orientadas a fomentar el empleo, incentivar la inversión y aplicar ajustes tributarios.
Expertos destacan que el impacto más inmediato del plan se observaría en el mercado laboral, particularmente por la reducción de los costos de contratación mediante subsidios y créditos tributarios. Según explicó Pablo Muller-Ferré, estas medidas beneficiarían en mayor proporción a las pequeñas y medianas empresas, dado su carácter intensivo en mano de obra, permitiendo un efecto directo en la contratación.
Asimismo, el rediseño de la carga tributaria busca mejorar la competitividad del sistema económico, lo que podría traducirse en mayores márgenes para las empresas, especialmente las de menor tamaño. Este incremento en la rentabilidad permitiría fortalecer la inversión, ampliar operaciones y generar nuevas oportunidades de empleo.
Desde el ámbito financiero, Hans Huber valoró el plan como un estímulo positivo para la economía en el mediano y largo plazo, aunque advirtió que su implementación ocurre en un contexto complejo para las pymes, marcado por el alza en los combustibles y restricciones de liquidez. En esa línea, subrayó la importancia de definir la continuidad de beneficios tributarios vigentes desde la pandemia.
Por su parte, Gustavo Ananía calificó las medidas como favorables para un sector que ha enfrentado dificultades en los últimos años, señalando que su correcta ejecución podría impulsar el crecimiento económico, generar empleo y aumentar la competencia.
MÁS REACCIONES DESDE EL ÁMBITO LEGAL
Desde el mundo jurídico, especialistas coincidieron en que las medidas apuntan a dinamizar la economía y atraer inversión extranjera. Juan Pablo Cabello destacó el impacto del crédito tributario al empleo formal, que podría reducir significativamente la carga impositiva de las pymes y mejorar su liquidez.
En tanto, Pablo Cifuentes señaló que los mecanismos anunciados podrían tener efectos más inmediatos en el flujo de caja de las empresas, favoreciendo la continuidad operativa, la contratación y la inversión. A ello se suma la visión de Álvaro Moraga, quien indicó que una eventual rebaja del impuesto corporativo podría revertir efectos contractivos previos, impulsando la actividad económica.
En cuanto a las proyecciones, los expertos coinciden en que los efectos en el corto plazo serán acotados e incluso mixtos, considerando el contexto internacional y presiones inflacionarias recientes. No obstante, hacia el mediano plazo se anticipa una mejora en la inversión, una reducción del desempleo y una eventual disminución de la informalidad laboral, aunque algunas medidas podrían tardar más en materializarse debido a factores regulatorios. (NP-ChatGPT-Emol)
