La Embajada de Estados Unidos en Chile ratificó el envío de asistencia técnica y material para enfrentar la emergencia forestal que golpea con fuerza a las regiones de Ñuble y Biobío. La tragedia ya registra un saldo de 14 víctimas fatales y miles de hectáreas destruidas, concentrando la preocupación de las autoridades nacionales e internacionales ante el avance descontrolado de las llamas en diversas localidades.
A través de canales oficiales, el embajador Brandon Judd comunicó que cuenta con la autorización del presidente Donald Trump para concretar una donación destinada a proteger la vida de las comunidades y los recursos naturales afectados. Este apoyo se traducirá en la entrega inmediata de equipamiento especializado para los voluntarios de Bomberos y las brigadas de la Corporación Nacional Forestal, reforzando la operatividad de quienes trabajan en la primera línea del fuego.
ESTADO DE LA EMERGENCIA Y RESPUESTA ESTATAL
En el terreno, la situación continúa siendo crítica tras el inicio de los focos el pasado sábado, los cuales han devastado sectores poblados en Penco, Tomé y Lirquén, incluyendo la destrucción total en Punta de Parra. Un contingente multidisciplinario compuesto por efectivos del Ejército, brigadistas de Conaf y personal de empresas privadas trabaja intensamente en las labores de control, apoyados por una flota de 24 aeronaves que operan en los sectores más complejos de la emergencia.
Ante la magnitud del desastre, el presidente Gabriel Boric decidió suspender su agenda programada en Chiloé para trasladarse y supervisar personalmente el despliegue en las zonas siniestradas. Mientras se han emitido cerca de 90 alertas de evacuación preventiva, se espera la llegada de un avión Boeing 737 tipo “tanker” desde Valparaíso hacia Los Ángeles para fortalecer el combate aéreo contra los incendios que aún amenazan con propagarse a nuevos centros urbanos.
