Al menos 72 personas murieron mientras intentaban ingresar desde Marruecos al enclave español de Ceuta, en medio de una masiva ola migratoria que ha generado una crisis humanitaria y diplomática entre ambos países. La cifra fue confirmada por el delegado del Gobierno español en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, quien actualizó el balance de víctimas.

Tras el ingreso de cerca de 60 mil migrantes al enclave, la mayoría retornó voluntariamente a Marruecos durante las 48 horas siguientes. Mientras tanto, efectivos de la policía y del ejército español mantienen un amplio despliegue de seguridad en Ceuta, donde la situación ha comenzado a normalizarse, aunque aún permanecen pequeños grupos de migrantes en la zona.

La emergencia también motivó un llamado del papa, quien expresó su preocupación por la situación durante el rezo del Ángelus y pidió que se encuentren soluciones basadas en la paz, la estabilidad y la justicia.

Por su parte, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos aseguró que el número de víctimas podría ser considerablemente mayor, al informar de casi 130 fallecidos y decenas de personas desaparecidas. La organización solicitó una investigación independiente y cuestionó la falta de información oficial entregada por las autoridades marroquíes sobre los hechos y las detenciones registradas durante los enfrentamientos.

Hasta ahora, el Gobierno de Marruecos no ha entregado un balance oficial de víctimas ni se ha pronunciado públicamente sobre la crisis. En paralelo, continúan las labores de búsqueda en el mar Mediterráneo, mientras España reforzó la vigilancia fronteriza con nuevas medidas de seguridad.

La crisis ha provocado reacciones en Europa. La Unión Europea convocó una reunión extraordinaria para analizar una respuesta coordinada frente al incremento de la migración irregular, mientras que Italia suspendió temporalmente la aplicación del acuerdo Schengen para los ciudadanos no europeos que ingresen desde España. En este contexto, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, criticó la respuesta de algunos países europeos, calificándola de insuficiente y poco solidaria. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)