El dirigente socialista Camilo Escalona confirmó que enfrenta un cáncer a la próstata diagnosticado en 2024, enfermedad que decidió mantener en reserva mientras continuaba desempeñándose como secretario general del partido. Según relató, optó por la privacidad pese a los efectos visibles del tratamiento, considerando que se trata de un asunto personal.
El exsenador explicó que su condición se agravó durante el año pasado, cuando sufrió la fractura de una vértebra en medio de la radioterapia, lo que lo obligó a someterse a una compleja operación. Pese a ello, ha seguido participando en la vida política de manera remota y mantiene su rol en la directiva del partido.
Escalona definió este momento como una de las batallas más importantes de su vida, junto a su experiencia durante el golpe de Estado de 1973 y su retorno clandestino a Chile en dictadura. En paralelo a su tratamiento, señaló que ha dedicado tiempo a reflexionar y avanzar en la escritura de sus memorias.
En el plano político, el dirigente hizo un llamado a la unidad de la izquierda y la centroizquierda, advirtiendo que la fragmentación debilita la capacidad de enfrentar las reformas impulsadas por el gobierno de José Antonio Kast y que califica de “contrarreforma”. A su juicio, es necesario construir acuerdos amplios y evitar disputas internas que dificulten la articulación de una alternativa política.
Asimismo, criticó el rumbo económico del Ejecutivo, señalando que algunas de sus propuestas podrían generar riesgos fiscales de largo plazo y aumentar la desigualdad. En ese contexto, insistió en que la oposición debe priorizar una agenda común antes que discusiones electorales anticipadas.
Pese a su estado de salud, Escalona aseguró que continuará activo en la política, destacando el apoyo recibido por su partido y su entorno cercano, así como la atención médica recibida en el sistema público de salud. (NP CHatGPT-LaTercera)
