El asesor presidencial de Emiratos Árabes Unidos, Anwar Gargash, calificó como “grave, deliberada y calculada” la reciente ofensiva de Irán contra países del Golfo, en respuesta a la acción militar conjunta de Estados Unidos e Israel. Según señaló en un foro en Dubái, el ataque representa un punto de inflexión regional, destacando que su magnitud y ejecución evidencian una planificación estratégica más que una reacción puntual.

Gargash advirtió que la escalada, que se ha extendido por más de seis semanas, no tiene precedentes en su impacto y marca una ruptura con dinámicas previas en la región. Asimismo, subrayó que la política de contención aplicada por los países del Golfo ha mostrado sus límites frente a lo que considera una amenaza creciente por parte de Teherán, lo que obligaría a replantear las estrategias de seguridad regional.

El conflicto también ha tenido efectos inmediatos en los mercados energéticos. Los precios internacionales del petróleo registraron nuevas alzas, en un contexto de incertidumbre por el tránsito en el estrecho de Ormuz, ruta clave por donde circula cerca de una cuarta parte del crudo mundial. El barril Brent superó los US$106, mientras que el WTI alcanzó los US$95, reflejando la tensión en la oferta global.

En paralelo, se han deteriorado las expectativas de una salida diplomática. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló el envío de emisarios para retomar conversaciones con autoridades iraníes, argumentando divisiones internas en el liderazgo de ese país y falta de avances concretos.

En este escenario, el banco de inversión Goldman Sachs ajustó al alza sus proyecciones para el precio del petróleo Brent, estimando que podría alcanzar los US$90 hacia fin de año. Los analistas advirtieron que podrían registrarse aumentos más abruptos si los niveles de inventario global continúan disminuyendo, profundizando la volatilidad en los mercados. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)