La más reciente encuesta Agenda Criteria reveló una visión mayoritariamente crítica de la ciudadanía respecto del uso de las acusaciones constitucionales como mecanismo de fiscalización política. El estudio, realizado el 25 de junio mediante un panel online, muestra que una amplia mayoría considera que este tipo de procesos ha perdido efectividad para abordar los principales problemas del país.
El sondeo indica que un 71% de los consultados estima que las acusaciones constitucionales generan atención pública, pero no contribuyen a resolver los problemas de fondo. Asimismo, un 62% considera que estos procedimientos desvían el trabajo del Congreso de las materias que más preocupan a la ciudadanía, mientras que un 58% opina que se han transformado en una herramienta de confrontación política. Además, un 45% cree que, en términos generales, estos libelos se presentan sin fundamentos suficientemente sólidos.
En relación con la acusación constitucional presentada contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, la encuesta refleja opiniones divididas. Un 32% manifestó estar de acuerdo con la iniciativa, un 27% expresó su rechazo y un 41% señaló no tener una posición definida sobre el proceso.
El estudio también evidenció un conocimiento dispar respecto del libelo. Un 47% afirmó haber escuchado mucho o algo sobre la acusación, mientras que un 53% indicó conocer poco o no tener información sobre el caso.
Las respuestas varían según la identificación política de los encuestados. Entre quienes se identifican con la derecha, el respaldo a la acusación alcanza el 49%, mientras que entre quienes se consideran de izquierda el 57% manifestó estar en desacuerdo. En tanto, entre las personas sin identificación política predominó la incertidumbre, con un 60% que declaró no tener una opinión definida.
Finalmente, la percepción de que las acusaciones constitucionales se han convertido en un instrumento de disputa política se observa de manera transversal entre los distintos sectores políticos. Esa visión fue compartida por el 68% de quienes se identifican con la izquierda, el 64% de quienes se consideran de derecha, el 58% del centro político y el 48% de quienes no manifiestan afinidad con ningún sector. (NP-ChatGPT-El Mostrador)
