El proyecto que crea un subsistema de inteligencia financiera para combatir el crimen organizado sufrió un inesperado giro en el Senado luego de que la votación sobre el levantamiento del secreto bancario terminara empatada, dejando la definición pendiente para una próxima sesión.

La medida, considerada una de las herramientas centrales de la iniciativa, busca facilitar la detección de operaciones asociadas al lavado de activos y otras formas de financiamiento ilícito. Sin embargo, el artículo generó una fuerte división entre oficialismo y oposición, transformándose en uno de los principales focos de controversia legislativa de la semana.

Durante la sesión de Sala, la propuesta registró un empate de 23 votos a favor y 23 en contra. Conforme al reglamento del Senado, la votación fue repetida inmediatamente, pero el resultado volvió a ser exactamente el mismo. Ante esa situación, y considerando que la iniciativa no contaba con una urgencia que obligara a resolverla en la misma jornada, la Mesa determinó postergar la definición para una próxima sesión.

La decisión se produjo tras una intervención de la senadora Yasna Provoste, quien recordó que la normativa interna establece que, en casos de doble empate y sin urgencia legislativa inmediata, la materia debe volver a ser sometida a votación en una sesión posterior antes de ser considerada rechazada.

El resultado dejó abierta una cuota importante de incertidumbre, especialmente debido a la ausencia de varios senadores que no participaron en la votación por distintas razones. Algunos parlamentarios se encontraban en actividades oficiales fuera del país, otros habían establecido acuerdos de pareo y también hubo casos de legisladores presentes en el Congreso que optaron por no emitir su voto.

Estas ausencias podrían resultar determinantes en la próxima votación, ya que cualquier modificación en la participación parlamentaria tiene el potencial de inclinar el resultado hacia uno u otro sector.

Tras la sesión, representantes del oficialismo intensificaron las gestiones para intentar reunir apoyos adicionales. Diversos senadores defendieron la necesidad de aprobar el levantamiento del secreto bancario como una herramienta eficaz para enfrentar las estructuras financieras vinculadas al crimen organizado y al lavado de dinero.

Desde el Gobierno, en tanto, se reiteró el respaldo al objetivo general de la medida, aunque se insistió en la necesidad de incorporar resguardos adicionales. El Ejecutivo ha planteado que el acceso a información bancaria debe mantenerse sujeto a autorización judicial, argumentando que ello permite equilibrar la persecución del delito con la protección de los derechos fundamentales de las personas.

Las autoridades sostienen que la inteligencia financiera opera en una etapa previa a la investigación penal formal, razón por la cual consideran indispensable preservar mecanismos de control que resguarden la privacidad de los ciudadanos.

Pese a la relevancia de esta votación, el futuro del proyecto seguirá abierto incluso después de la próxima definición en Sala. La iniciativa deberá continuar su tramitación en una comisión mixta para resolver las discrepancias existentes entre el Senado y la Cámara de Diputados, por lo que el debate sobre el alcance del secreto bancario aún enfrenta varias etapas legislativas antes de convertirse en ley. (NP-ChatGPT-La Tercera)