La Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) informó que durante el año 2025 se consolidó una baja histórica en la emisión de Licencias Médicas Electrónicas (LME) en el país. Según el balance anual, se tramitaron un total de 7.016.470 documentos, lo que representa una disminución de 1.034.791 licencias respecto al periodo anterior. Esta caída interanual del 12,9% fue calificada por el regulador como una variación significativa que rompe la tendencia de años anteriores.
El descenso en el volumen de permisos tuvo un impacto directo en las arcas fiscales y del sistema de salud. La Suseso estimó que esta reducción permitió un ahorro proyectado de $586.938 millones (aproximadamente US$675 millones) por concepto de Subsidio por Incapacidad Laboral (SIL). Del total de este menor gasto, el 68% correspondió a Fonasa y el 32% a las Isapres, contribuyendo de manera directa a la sostenibilidad financiera del sistema de salud previsional.
El informe destaca un cambio inédito en la estacionalidad del uso de licencias. A diferencia de lo ocurrido tradicionalmente, el segundo semestre de 2025 registró un promedio mensual de emisiones menor al del primero, desmarcándose del aumento que suele asociarse a las enfermedades respiratorias de invierno. Las patologías que más influyeron en la baja general fueron precisamente las respiratorias, con un retroceso del 19,2%, seguidas por los trastornos mentales, que cayeron un 17,3%.
La autoridad atribuye estos resultados a un trabajo sistemático de fiscalización y control del fraude. Durante el último año, se intensificaron las acciones judiciales contra emisores de permisos injustificados y se aplicaron 1.003 bloqueos preventivos a profesionales. Además, diversos cruces de información permitieron detectar irregularidades, como el uso de licencias por parte de personas que se encontraban fuera del país o que asistieron a centros vacacionales durante su periodo de reposo.
En términos demográficos, la reducción se manifestó de forma transversal, aunque fue más acentuada en los tramos de edad más jóvenes, particularmente entre los 20 y 24 años. Asimismo, el sector público registró una disminución del 13,7% en sus emisiones, mientras que el sector privado anotó una baja del 11,8%. Pese al descenso en la cantidad de solicitudes, la tasa de rechazo se mantuvo estable, con nueve de cada diez licencias autorizadas por el sistema. (NP-Gemini-La Tercera)
