Los Emiratos Árabes Unidos confirmaron que abandonarán la OPEP y su alianza ampliada OPEP+ a partir del 1 de mayo, en una decisión que marca un hito tras casi seis décadas de participación en el bloque petrolero.
La medida se produce en un contexto de crisis energética global, influida por el conflicto con Irán, y representa un golpe significativo para la organización liderada por Arabia Saudita. El país busca con esta salida operar sin restricciones de cuotas, ajustando su producción a su capacidad real.
El ministro de Energía emiratí, Suhail Al Mazrouei, explicó que la decisión responde a una revisión estratégica, señalando que el escenario actual exige mayor rapidez y flexibilidad en la toma de decisiones, sin depender de acuerdos colectivos dentro del cartel.
La salida también refleja tensiones acumuladas con Arabia Saudita, especialmente por diferencias en torno a los niveles de producción. Mientras Abu Dabi impulsaba aumentar su capacidad, Riad promovía restricciones para sostener los precios internacionales del crudo.
Actualmente, Emiratos Árabes Unidos es uno de los principales productores dentro del bloque, por lo que su retiro altera el equilibrio interno y podría impactar el mercado global del petróleo. Analistas apuntan que uno de los objetivos clave es liberar las cuotas productivas, aunque advierten que factores geopolíticos, como la seguridad en el estrecho de Ormuz, podrían limitar la capacidad de exportación. (NP-ChatGPT-Agencias-Emol)
